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Murió la leyenda de la NBA Kobe Bryant en un accidente aéreo

Estupor en el mundo del deporte: a los 41 años, Kobe Bryant murió en un accidente aéreo. La estrella de la NBA viajaba con otras ocho personas en su helicóptero privado Sikorsky S-76 cuando se desplomó sobre la ciudad de Calabasas, ubicada en el condado de Los Ángeles, California. Tras el accidente, se produjo un incendio: el personal de emergencia respondió, pero se informó que nadie a bordo sobrevivió. El vuelo partió desde Orange County y tenía que llegar a El Monte, al Mamba (Black Mamba era su apodo) Academy, a observar un entrenamiento, pero en el camino sufrió el accidente.

Su esposa Vanessa, no estaba en el avión, pero sí viajaba Gianna, una de sus hijas, quien también murió. La pareja tenía cuatro hijos: la citada Gianna, Natalia y Bianca y el recién nacido Capri (en junio de 2019).

Con el correr de las horas, las autoridades pudieron identificar a todas las víctimas fatales del accidente que no dejó sobrevivientes: se trata de Christina Mauser, entrenadora de básquet, y Alyssa Altobelli y Payton Chester, compañeras de equipo de la pequeña Gianna. Entre los ocupantes del helicóptero también se encontraban John y Keri Altobelli, padres de Alyssa, y Sarah Chester, madre de Payton. Por último, Ara Zobayan, de 50 años, fue el piloto que no pudo superar las duras condiciones climáticas. Era, además, esposo de Sarah y padre de Payton.

El helicóptero, un Sikorsky S-76B construido en 1991, partió del aeropuerto John Wayne a las 9:06 am del domingo, según los registros de vuelo disponibles al público. Luego sobrevoló la ciudad de Los Ángeles de sur a norte rumbo a El Monte sin reportar accidente alguno. 40 minutos después de haber despegado se estrelló en un monte que se puede ver fácilmente desde Santa Mónica.

Durante el vuelo, los controladores aéreos le advirtieron al piloto que estaba volando “demasiado bajo” poco antes de que el aparato se estrellara. Cabe destacar que las condiciones climáticas eran sumamente adversas ese día debido a una importante niebla sobre la ciudad de Los Ángeles. Se desconocen las causas por las que, a pesar de ello, decidieron emprender el viaje de todos modos.

Bryant edificó una impactante carrera en la liga de básquetbol más competitiva del mundo, al punto de haber sido comparado con Michael Jordan. El escolta se erigió como una leyenda de Los Ángeles Lakers, donde ganó cinco anillos de la NBA, además de obtener dos medallas de oro en Juegos Olímpicos con la camiseta del seleccionado estadounidense.

El mundo del deporte mostró su dolor y asombro ante la noticia. “Desvastado”, escribió Manu Ginóbili en su cuenta de Twitter. “No lo puedo creer… Me siento igual de mal que si hubiera muerto alguien de mi familia… Qué día de mierda…”, agregó Luis Scola. “¡No puede ser verdad!”, apuntó Luka Doncic, la nueva sensación de la NBA.

Minutos después de confirmarse su trágico final, cientos de fanáticos y curiosos se acercaron hasta el Staples Center, el escenario en el que hacen de local Los Angeles Lakers. Allí montaron una suerte de altar con flores, fotos y casacas del equipo californiano para rendir homenaje a Black Mamba, quien hasta el día de hoy es el jugador con más partidos (1346) y puntos anotados (33.643) de la historia de la franquicia.

Nacido el 23 de agosto de 1978 en Filadelfia e hijo del ex NBA Joe Bryant, fue un ejemplo de amor propio y competitividad. En la actualidad continúa siendo el cuarto máximo anotador de la historia de la NBA, solo superado por Lebron James, Kareem Abdul-Jabbar y Karl Malone.

Con sus 196 centímetros llegó a la NBA en 1996, seleccionado en el draft por Charlotte Hornets en la posición 13. Sin embargo, su deseo era participar en una franquicia más fuerte: tuvo el guiño de Jerry West, entonces manager de LA, quien lo veía como un prospecto por el que apostar. En consecuencia, hizo un movimiento de mercado (traspasó a Vlade Divac) y Bryant desembarcó en los Lakers, donde jugó 20 años, con su estilo espectacular, atlético, aunque muchas veces egoísta.

Fue Phil Jackson, paradójicamente el alfarero del mejor Michael Jordan en Chicago Bulls, el que obtuvo su mejor versión. A partir de 2000, en sociedad con el pivot Shaquille O’Neal, marcó una época en la NBA. Ganó el título en 2000, 2001, 2002, 2009 y 2010; terminó dos veces como máximo anotador (2006 y 2007), fue dos veces MVP (mejor jugador) de las finales y uno de la fase regular. Participó en 18 ediciones del All Star Game. Sin temor a los momentos álgidos de los encuentros, siempre se encargó de los lanzamientos en el final de los encuentros cerrados. Se retiró en 2016 ante Utah Jazz, en un choque en el que logró 60 puntos, 23 de ellos en el último cuarto; la cifra más alta de aquella temporada.

Se trató de un basquetbolista especial, que rompió el molde del prototipo NBA. Cuando él tenía seis años, su padre se mudó a Italia para continuar con su carrera, por lo que también se transformó en un cultor del básquetbol FIBA -lo que explica su buena sintonía con Manu Ginóbili-, además de haber aprendido a hablar con fluidez en italiano y español. Se reveló como un fanático del fútbol, deporte que practicó, al punto que supo señalar que si hubiera continuado residiendo en Europa, podría haber terminado siendo futbolista. Admirador de Lionel Messi (con quien llegó a filmar un comercial de una línea aérea) y de Ronaldinho, respaldaba en las redes sociales al AC Milan y al Barcelona.

Para llegar a ser quien fue tenía una ética de trabajo asombrosa. El portal UK Business Insider había dado a publicidad varios de los tips que siguió para convertirse en una leyenda. Por ejemplo, ya desde que estaba en el secundario, realizaba una sesión de entrenamiento extra… de 5 a 7 de la mañana. Para calentar la mano, jugaba uno contra uno con diferentes adversarios al mejor de 100 puntos. Nadie logró marcarle más de 12 unidades, lo que marcaba su nivel de intensidad también en defensa. Su obsesión llegaba al punto que contaba los puntos de los entrenamientos.

Otro de sus trucos para sostener su vigencia a lo largo de 20 años fue su dieta, que mantuvo (exceptuando algunos permitidos) una vez retirado. Eliminó por completo el azúcar, también las pizzas, las harinas y sus derivados. Entendía que no necesitaba suplementos si era disciplinado en el entrenamiento y en su menú. Además, en sus cuidados incluía la aplicación de hielo tres veces al día. También veía a los videos como una herramienta clave para mejorar el rendimiento.

“Me gustaría ser recordado como una persona que cumplió con creces, eso significaría mucho para mí. Eso significa que he puesto muchísimo trabajo y exprimido hasta la última gota de jugo que haya tenido”, supo declarar. El mundo del deporte le reservó el sitial que se merece: el de leyenda.

 

Los Warriors igualaron la final con un triunfo contundente

Golden State Warriors logró recuperarse de sus flojas actuaciones en el segundo y tercer partido de la final de la NBA y le ganó 103-82 a Cleveland Cavaliers para empatar así la serie 2-2. Con 22 puntos cada uno, Stephen Curry y Andre Iguodala lideraron el juego en Cleveland. La final continuará el domingo en Oakland.

“Entramos al partido con la mentalidad de que estábamos obligados a ganar“, dijo Curry, el MVP de la liga regular. “Pusimos mucho esfuerzo y consistencia en cada posesión”.

Una de las grandes claves fue que LeBron James no estuvo tan encendido como en los primeros encuentros, en los que promedió más de 40 puntos. En la noche del jueves, se quedó en 20 y aún así fue el más completo de su equipo, ya que capturó 12 rebotes y repartió ocho asistencias

“Tengo que reconocer que defensivamente hicimos bien las cosas, pero en ataque jugamos muy mal”, argumentó LeBron.

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Golden State terminó el juego con 12 triples y un 47% de acierto en tiros de campo. Tras recuperarse de un 7-0 incial de los locales, los Warriors dominaron hasta el final del encuentro. Además de los dos goleadores, se destaca el aporte de Harrison Barnes, con 14 puntos y 8 rebotes. Y también de Draymond Green, con 17 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias.

“Jugamos muy bien y LeBron no nos dominó. Subimos el nivel de intensidad. Logramos buenos tiros, robamos balones y reboteamos bien. Por eso ganamos”, resumió Green.

Con la serie igualada, los Warriors recuperaron la ventaja de su localía y el domingo será un choque clave para ir en busca del anillo.

Fuente: clarin.com

 

Duro revés de San Antonio Spurs en el inicio de los playoff

Los Ángeles Clippers y Memphis Grizzlies abrieron sus respectivas eliminatorias de los playoffs de la NBA con sendos triunfos y buenas sensaciones. Los Clippers no tuvieron problemas anoche para vencer por un contundente 107-92 a San Antonio Spurs, que ofreció una imagen muy alejada de la exhibida en el último mes.

Chris Paul lideró el triunfo local con 32 puntos y Blake Griffin añadió 26 tantos y 12 rebotes para unos Clippers en plena forma. El conjunto angelino ya ganó los últimos siete encuentros de la temporada regular y 14 de los últimos 15. Kawhi Leonard fue el mejor jugador de los Spurs con 18 puntos y Tim Duncan completó 11 tantos y los mismos rebotes.

Manu Ginóbili finalizó con 10 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias.

Los Grizzlies tampoco tuvieron problemas para superar a Portland Trail Blazers por 100-86 en la apertura de la serie tras exhibir el valor de todo su plantel. El base suplente Beno Udrih fue uno de los sorprendentes protagonistas del triunfo local al anotar 20 puntos, récord personal en un partido de playoff, y Zach Randolph ayudó con 16 tantos y 11 rebotes. Marc Gasol completó 15 puntos y 11 capturas. LaMarcus Aldridge aportó 32 puntos y 14 rebotes para unos Blazers que quedaron congelados ante la gran defensa de los Grizzlies. (DPA)

Fuente: lgdeportiva.lagaceta.com.ar