El No Aprecio

 

No hay mayor desprecio que: el no aprecio, desde pequeño me enseñaron que el que ama sacrifica. Nadie muestra mayor amor que aquel que lo da todo, no esperando nada, está es una difícil situación ya que tarde o temprano terminamos esperando algo de alguien que muchas veces no nos ama o corresponde de la misma manera, ya que en la vida ninguna cosa es certera.

Cuenta la historia que un hombre muy rico tenía muchas ovejas, y entre más tenía más quería, a diferencia de su vecino quien sólo tenía una, la cual cuidaba, alimentaba, y sostenía; un día este hombre poderoso tuvo el deseo de divertirse y pasar un tiempo entre amigos, y para ello decidió celebrar un asado, al preguntar por el número de sus invitados se dio cuenta que necesitaría una linda y cuidada oveja para dicha celebración.

Sin titubear o tener alguna sombra de duda, tomó la única oveja de su vecino tenía para sacrificarla para su evento de fin de semana, no pensando en la cantidad de ovejas que el tenía a su total disposición. Al tomar la única oveja que su vecino tenía no sólo le dejo sin su compañía que era muy agradable y motivadora, sino también lo dejo sin aquello que este hombre más amaba.

Al terminar su celebración de fin de semana, todo volvió a la normalidad pero el daño ya había sido hecho, la oveja que aquel hombre menos poderoso había cuidado, protegido, y alimentado ya no estaba a su lado; en su corazón y en sus ojos se notaba el gran vacío que llenaba de lagrimas su mente y hogar ya que esa ovejita hizo una gran obra en ese lugar.

Esta historia se repite a diario cuando los que saben que pueden, toman lo que uno ama solo para tener un momento de compañía, no escatimando el tiempo amistad y esfuerzo que alguien pudo poner el el bienestar de dicha oveja; y lo más triste es que ellos los poderosos jamás sacrificarían nada por alimentar, cuidar, velar por las necesidades de esta oveja.

La lección es para todos, nadie sabe para quién trabaja hasta que lo pierde todo, esto no es para que dejes de cuidar de la oveja que amas; sino más bien es para que la oveja a quien amas abra sus ojos y vea que el hombre poderoso y rico no le quiere más que para tener un momento de alegría con su dulce compañía. Y para el menos privilegiado la lección es que debemos conocer a quien tenemos de nuestro vecino o amigo así ninguno terminará sorprendido.

Jamás olvides que no hay peor desprecio, que el no aprecio.