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Hillary Clinton y Bernie Sanders se enfrentan en un nuevo duelo televisivo

Los dos aspirantes demócratas a la Casa Blanca, Hillary Clinton y Bernie Sanders, se enfrentan este miércoles en Miami, en un octavo duelo transmitido por CNN y la cadena en españolUnivision.

“Bernie Sanders es el candidato más fuerte para vencer a Donald Trump”, aseguró el senador por Vermont, confiado en que, llegado el momento, podría imponerse al magnate. En los comentarios introductorios al debate, la ex secretaria de Estado se presentó como una progresista, y aseveró: “Si logro la presidencia, haré historia”.
La polémica sobre el servidor privado de email de Clinton, volvió a ser tema en los primeros intercambios del debate televisivo, aunque por un momento breve. Mismas preguntas, mismas respuestas: la ex secretaria de Estado no se alejó de su línea de defensa y, si bien admitió haber cometido un error, argumentó que la información “secreta” no era clasificada como tal en el momento de los hechos.
Inmigración
Entre los asistentes, una mujer originaria de Guatemala cuyo marido fue deportado, preguntó a ambos candidatos sobre su política en materia de deportación. “Que una madre viva de un lado de la frontera y su hijo del otro, es inmoral”, sostuvo Sanders, quien criticó a la actual administración: “(Barack) Obama está equivocado en su política”. La ex secretaria de Estado, a su vez, afirmó que no deportará niños, ni familias sino “criminales”. “Quiero que los inmigrantes honestos consigan su ciudadanía”, afirmó Clinton, quien se comprometió a hacer “todo lo posible” para lograr leyes que faciliten la reunificación familiar.
Según informó Univisión en una nota publicada en su portal, la mujer quien interpeló a ambos aspirantes demócratas se llama Lucía Quiej y cría sola a sus cinco hijos en un suburbio de la ciudad de Miami. Su marido, Andrés Jiménez fue deportado a su país de origen, Guatemala, seis años atrás.
En qué difiere el muro por el que votó Clinton como senadora de Nueva York, del que pretende elevar Donald Trump en la frontera con México para detener la inmigración ilegal. Esta fue la pregunta a la que la ex secretaria de Estado contestó en clave irónica: él quiere construir “un muro bello y alto” que será pagado “mágicamente” por el gobierno mexicano. Clinton agregó que, a la diferencia de las iniciativas del magnate, los legisladores responsables eligieron mejorar la seguridad fronteriza con más agentes y vallas sólo donde era necesario.
Donald Trump
Preguntado sobre si el puntero de la contienda republicana, Donald Trump, es racista, ambos demócratas coincidieron en que la ideas difundidas por el magnate -en materia de inmigración en particular- no se correspondían con los valores que se pueden esperar de un presidente.
Yo fui la primera dije que Donald Trump se tenía que retirar cuando habló de que los mexicanos eran violadores y le dije ‘Basta'”, exclamó Clinton, quien cargó contra el empresario: “Es demagogo, no tiene lugar en nuestro sistema político. No haces Estados Unidos grande echando a todos los que hicieron Estados Unidos grande”.
Donald Trump
Preguntado sobre si el puntero de la contienda republicana, Donald Trump, es racista, ambos demócratas coincidieron en que la ideas difundidas por el magnate -en materia de inmigración en particular- no se correspondían con los valores que se pueden esperar de un presidente.
Yo fui la primera dije que Donald Trump se tenía que retirar cuando habló de que los mexicanos eran violadores y le dije ‘Basta'”, exclamó Clinton, quien cargó contra el empresario: “Es demagogo, no tiene lugar en nuestro sistema político. No haces Estados Unidos grande echando a todos los que hicieron Estados Unidos grande”.
Su discurso proteccionista ha sido difícil de combatir para Clinton, a quien el senador acusa de haber apoyado los acuerdos de libre comercio responsables, según él, de provocar cierre de fábricas y destruir miles de empleos.
“Ella tiene problemas compitiendo fuera del sur y ya no quedan casi más estados sureños”, dijo a CNN el jefe de campaña de Sanders, Jeff Weaver.
Avance “insuperable”
 
Pero la campaña de Clinton, señala que como los delegados demócratas son repartidos de manera proporcional, la investidura se logra con victorias holgadas y no éxitos simbólicos. La ex primera dama ha ganado en los estados sureños con más de 70%, debido al fuerte apoyo de la comunidad negra.
“Victorias como las de anoche en Michigan simplemente no serán suficientes para el senador Sanders“, dijo el jefe de campaña de Clinton, Robby Mook, en una teleconferencia con periodistas este miércoles.
“Victorias como las de anoche en Michigan no serán suficientes para el senador Sanders”
En las próximas votaciones, Sanders “no solo debe ganar esos estados, sino que tiene que hacerlo con márgenes excepcionales si quiere alcanzarnos”., señaló Mook, quien agregó: “Por eso confiamos que nos acercamos al punto en que nuestra ventaja en el número de delegados sera de hecho insuperable”.
Con 13 victorias en 22 primarias, Clinton amasa más de la mitad de los delegados necesarios para adjudicarse la nominación en la convención partidista de Filadelfia en julio, según un conteo de CNN.
Fuente / Infobae

Hillary Clinton y Bernie Sanders protagonizan el primer debate presidencial demócrata de EEUU

Las Vegas, capital del juego y del placer, en Nevada (oeste), será por una vez epicentro de la política, cuando Clinton, Sanders y otros tres aspirantes tomen el escenario para un despliegue de sutiles diferencias, que anticipa un contraste con el dramático choque de personalidades en el partido Republicano.

También será un contingente menos numeroso y menos diverso: sin candidatos negros o de origen latino. Y como en el bando conservador, una sola mujer en competencia.

Aunque ausente, el vicepresidente Joe Biden, dubitativo sobre una eventual candidatura, planeará como una sombra sobre el encuentro.

Los demás aspirantes -el ex gobernador de Maryland Martin O’Malley, el exs enador Jim Webb y el ex gobernador de Rhode Island Lincoln Chafee-, que exhiben índices de popularidad de un dígito, intentarán hacerse notar.

Para Clinton, que fue senadora y secretaria de Estado, el objetivo será convencer que tiene la experiencia para ser la primera mujer presidente y llevar un tercer mandato seguido para los demócratas por primera vez desde las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.

Pero al lado tendrá a Sanders, el senador independiente por Vermont (noreste) que atrae multitudes con su “revolución política”.

“Hillary necesita mantener su estatus de favorita y los otros deben competir por ser la alternativa. Y eso siempre es difícil, especialmente en una primaria donde, como todos son del mismo partido, las diferencias entre los candidatos son sutiles, no deslumbrantes”, escribió Elaine Kamarck, del centro de estudios Brookings.

Casi ocho años después de su amarga derrota frente a Barack Obama en la carrera por la investidura demócrata, Clinton, de 67 años, regresa nuevamente como la candidata a vencer, aunque arrastra una reputación de ser distante con los votantes.

Tampoco ha podido deshacerse del escándalo por el uso de un servidor de correo privado durante su gestión como secretaria de Estado. A nivel nacional, Clinton mantiene la delantera en las encuestas, pero va por detrás de Sanders en New Hampshire y su ventaja es modesta en Iowa, dos estados claves del inicio de las primarias en 2016.

Aunque evoca más reacciones negativas que positivas (49% contra 47%) entre la población general, es más popular que Sanders entre los demócratas, que la ven de manera favorable en 79%-19%, comparado con la proporción 47%-24% del senador, según un sondeo del Washington Post y ABC News publicado este martes.

En la búsqueda de los votos de la izquierda estadounidense, se espera una competencia por ver quién luce más combativo frente a Wall Street o el lobby de las armas, o quién es el más crítico respecto de los tratados de libre comercio o de las intervenciones militares en el extranjero.

A la vez, buscarán atraer a los votantes jóvenes y negros, que representan una tajada importante de la base demócrata.

Fuente: Infobae