Entradas

La Magia del Odio

No satures tu corazón pues el odio te hará perder la razón por una corta emoción

Nadie nos nace odiando, nadie nace maldiciendo, nadie nace negativo, todo en esta vida es aprendido, la magia y sus ilusiones, el amor y sus desilusiones, el cuidar o romper corazones, todo, todo es en esta vida aprendido.

Parece que el odio es de carácter mágico, toda persona que odia se convierte en algo que realmente no es, Dios te formó en el vientre de tu madre con un propósito y forma especial y específica, pero el odio te transforma en algo que realmente no eres ni somos.

Todo asesino nació sano, bueno y con carácter pasivo y fue el odio de lo experimentado lo que transformó su carácter, corazón y vida en el infierno que ahora experimenta y hace experimentar a todos los que le rodean, todo niño o niña que nace en el seno familiar tienen el privilegio de escoger el camino de vida que desea aprender aún cuando la familia esté fragmentada, destruida o parcialmente destruida; cada uno escoge la manera cómo desea vivir y pasar sus días en la tierra.

Conocí en Milano, Italia, a un joven que tiene descendencia salvadoreña, un nivel que salió de las partes más oscuras del conflicto de pandilleros que afecta a nuestro país, él al ver sus sueños truncados optó por salir huyendo del ambiente hostil de su colonia y familia e integrarse al mundo productivo de la sociedad italiana, donde conoció a la que ahora es su esposa y madre de sus tres hijos.

Este joven salvadoreño no dio lugar a la mágica transformación de todos aquellos que  viven odiando a todos y denigrándose asimismo con malas acciones, él rompió el  molde de la magia del odio y ahora está casado con una italiana quien no solo le comparte su  corazón y cuerpo sino también le hizo parte de su familia, quienes están  posicionado en el negocio de la tecnología en Milano.

¿Y tú qué esperas? No des lugar al sentimiento  del odio que trasforma en basura todo lo bueno que la raza tiene aún, cierra la ventana  a aquello que roba tu paz, limpia tu camino de toda roca de maldad y palabras egocéntricas, ilumina tu mundo con la luz de JESÚS; invoca su nombre y serás salvo de caer en la tentación de despertar en ti esta tan maléfica emoción como es el sentimiento del odio, no seas víctima  tú también.

¡Cuidado con la magia del odio! No permitas que trasforme y luego te desforme, tú eres capaz, tú eres tenaz, abre tu corazón y busquemos juntos la solución a esta mágica situación, no satures tu corazón pues el odio te hará perder la razón por una corta emoción.

[sam_ad id=”10″ codes=”true”]

¡Vivían o Político!

[sam_ad id=”10″ codes=”true”]

(Cualidades de un Buen Político)

Un político es una persona que se dedica a realizar actividades políticas.

Existen diversas acepciones del término:

“Las elecciones ya pasaron ahora la gente quiere resultados, las promesas ya fueron expuestas ahora es tiempo de cumplir”

En primer lugar se refiere a personas vinculadas a la administración pública, se considera que un político es toda persona afiliada a un partido político y que ha sido elegido o nombrado para tareas asociadas a organismos, asociaciones o instituciones públicas.

Leyendo el periódico español “El País” encontré una frase que me llamó la atención poderosamente: “Un País lo hace la gente”. Que gran verdad, parece que la política hoy por hoy es considerada sucia, corrompida, de bajo nivel, deshonesta, y hasta es considerada un buen negocio como lo es también la religión y los religiosos de por igual.

Un Político es un administrador de los bienes públicos por lo que será necesario que tenga la  suficiente preparación para desempañar el cargo en mención, no basta con montar una buena campaña, no basta con tener un apellido conocido por las masas, no basta con querer experimentar algo nuevo, será necesario prepararse para tener un buen desempeño.

Tanto en América como en Europa, desde donde hoy escribo esta opinión,  los gobiernos están llenos de gente incapaz, quienes por reunirse cuatro veces por mes en  las plenarias reciben demasiada atención y generan un cúmulo de gastos excesivos los cuales son cubiertos por los impuestos de los plebeyos, que son la parte fundamental ya que nosotros conformamos el pueblo a quienes ellos gobiernan.

Nace así mi inquietud en cuanto  a nuestros políticos, que si bien es cierto no todos son preparados muchos sí tienen el buen deseo de mejorar nuestro país que tanto lo necesita, pero existe una clase de político repartidos en la totalidad de partidos que conforman nuestra asamblea legislativa quienes no tiene el perfil que requiere para estar en un cargo público, a ellos invito a reflexionar para iniciar en sus periodos a cambiar sus prioridades.

Un buen político dirige no con sus palabras sino con su ejemplo, esto en la jerga cristiana se llama testimonio, no me digas cómo vivir muéstrame cómo desarrollarme a los largo de la vida, es el ejemplo el que arrastra, los hechos y no solo las palabras. Dirija y no solo critique,  hablar es tan fácil que todos podemos hacerlo, dirigir significa caminar frente al rebaño, dirigir requiere carácter, dirigir requiere sacrificio.

Seamos humildes, no en nuestra manera de hablar con palabras del nivel del pueblo en las del pueblo, me refiero a humildad en nuestros gustos y derechos, tomen el ejemplo del nuevo alcalde quien teniendo lo suficiente no se excede en tomar la dieta, salario, prestaciones que su puesto le permite tener o disfrutar, por lo contrario los entrega para ser de bendición a una nueva generación, lo entrega para ser utilizado en educación.

No busque protagonismo, las elecciones ya pasaron ahora la gente quiere resultados, las promesas ya fueron expuestas ahora es tiempo de cumplir lo que en  campaña fue prometido, hagamos un análisis, enumeremos lo que dijimos e iniciemos, el camino de la mejora continua, recuerde que su cargo tiene fecha de vencimiento, y dentro de poco tiempo el votante pasará la factura de sus acciones y promesas no cumplidas por igual.

Amemos lo que hacemos, desarrolle pasión por su carrera política o por su diputación, esta es una oportunidad única de brillar, marcar la diferencia, ser recordado o criticado, la verdad que el tiempo es ahora, amar lo que hacemos es el camino a la felicidad, no hay peor cosa que odiar lo que somos y lo que hacemos, amar lo que hacemos nos permitirá experimentar algo llamado pasión, donde hay pasión hay sacrificio.

Hasta aquí mi opinión del día de hoy y como lo leí en el periódico español “El País” no olvides que ¡un país lo hace su gente!