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Presidente Sánchez Cerén viaja a Venezuela a la toma de posesión del Presidente Nicolás Maduro

­El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, participará mañana, 10 de enero, en los actos de toma de posesión del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros.

El jefe de Estado viajó este día con destino a Caracas, capital de esa hermana nación, atendiendo una invitación oficial a la ceremonia, a la cual le acompaña el canciller Carlos Castaneda.

La juramentación del Presidente Nicolás Maduro tendrá lugar este jueves a las 10 a.m., hora de Caracas, en la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.

Tras la ceremonia, el Presidente Sánchez Cerén, junto a otros líderes del mundo que asisten a la toma de posesión, participará en otro acto en la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela.

El Salvador y Venezuela establecieron relaciones diplomáticas el 28 de febrero de 1884.

La solidaridad del pueblo y gobierno de Venezuela tuvo un momento invaluable con la rápida ayuda a El Salvador ante los devastadores terremotos que golpearon a nuestro país en el año 2001.

Actualmente, la relación abarca diversos campos, entre los que se destacan la salud, con la Misión Milagro, mediante la cual miles de salvadoreñas y salvadoreños de bajos recursos han sido curados de enfermedades de la vista.

Fuente: Transparencia Activa

Amenazas de Donald Trump sobre intervención militar podría fortalecer a Maduro

El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de una intervención militar en Venezuela podría oxigenar al impopular mandatario Nicolás Maduro, quien ha usado por largo tiempo la amenaza de una agresión estadounidense para justificar políticas que han herido gravemente la economía.

El presidente venezolano ha continuado con la «revolución» socialista iniciada por el fallecido Hugo Chávez hace casi 20 años. La clave de la retórica populista usada por ambos es una batería de constantes advertencias de que el «imperio» de Estados Unidos está planeando una invasión para apoderarse del crudo venezolano.

La supuesta amenaza de una incursión militar estadounidense había sido rechazada y calificada como una mentira por la oposición hasta el viernes, cuando Trump dijo que no estaba descartada una opción militar en Venezuela como respuesta a la crisis política en el país sudamericano.

«Le está haciendo más bien un favor a Maduro para que el fortalezca su posición frente al imperio, que le ha funcionado a él y funcionaba a Chávez», dijo el abogado Luis Alberto Rodríguez, sentado en un café, fumando un habano y en uno de los barrios más ricos de Caracas.

«No va a tener ninguna repercusión más allá del hecho que el Gobierno Venezolano lo usará para unificar mucho más a su gente y atacar más, desde un punto de vista retórico, a la oposición», agregó.

Seguidores y aliados de Maduro, que con regularidad acusan a los líderes de la oposición de servir como «lacayos» de Washington, no perdieron tiempo en atacar.

«¡Métase en sus asuntos, solucione sus problemas, señor Trump!», dijo el hijo de Maduro también llamado Nicolás, en una reciente sesión en la Asamblea Nacional Constituyente, que fue elegida a fines de julio para reescribir la carta magna. El hijo del mandatario fue electo como constituyente.

La oposición teme que la constituyente elimine cualquier control al presidente venezolano, mientras que los críticos en todo el mundo la han condenado como una afrenta a la democracia.

Una marcha el sábado contra Maduro se llevó a cabo con pocos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y sin víctimas. Más de 120 personas han muerto en protestas desde abril, en momentos que el país petrolero vive su más profunda crisis económica agravada por una inflación de tres dígitos, así como por la escasez de alimentos y medicamentos.

La coalición opositora venezolana Mesa de la Unidad Democrática (MUD) emitió un comunicado el domingo, en el que no nombró directamente a Trump, pero que rechazó la «intervención cubana y la amenaza militar de cualquier potencia extranjera».

«La dictadura de Nicolás Maduro ha llevado a Venezuela a una tragedia humanitaria sin precedentes. Ahora se suma a la crisis la amenaza del uso de la fuerza por parte de una potencia extranjera», dijo la oposición.

EL MAYOR REGALO

La oposición, que controla el parlamento que ha sido restringido por el mayor tribunal del país, boicoteó la elección de la constituyente el mes pasado.

Los líderes han pedido un adelanto de las elecciones presidenciales, que Maduro probablemente perdería mientras su popularidad sigue golpeada en parte por la grave crisis económica.

«Maduro no podría haber pedido un regalo mayor a Trump; más bien le proporcionó argumentos para su teoría de la conspiración hasta ahora inverosímil», dijo el sociólogo David Smilde.

Smilde agregó que la amenaza de Trump de una incursión militar en Venezuela puso a la oposición de «espaldas», después de que un grupo de gobiernos latinoamericanos se unieran la semana pasada para cuestionar a Maduro por impulsar las elecciones de la asamblea constituyente.

«Ha amenazado con desvanecerse el consenso regional emergente respecto a Venezuela, y hoy, los países que el martes firmaron una fuerte declaración criticando la dirección autoritaria de Maduro, están gastando su tiempo criticando las declaraciones de Trump», dijo Smilde.

 

Fuente: Reuters

Opositores inundan Caracas y exigen fecha para revocatorio contra Maduro

Al menos un millón de venezolanos marcharon el jueves en la «toma de Caracas», la manifestación opositora más grande de la última década, para presionar por la realización de un referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

Una marea de opositores llegó a la capital venezolana desde varias ciudades del país, muchos de ellos sorteando cierres de carreteras y controles de las fuerzas de seguridad, para desbordar tres avenidas y pedir diligencia en el proceso para convocar la consulta en contra del mandatario socialista.

«Para que la nación pueda decir su palabra es preciso convocar una consulta electoral adelantada, y tal consulta tiene nombre y apellido en nuestra constitución: su nombre es referendo y su apellido es revocatorio», dijo el jefe de la alianza opositora, Jesús Torrealba, en el epílogo de la masiva concentración.

«Eso es lo que estamos exigiendo», agregó ante la algarabía de cientos de miles de seguidores ataviados con camisetas blancas y gorras amarillo, azul y rojo, los colores de la bandera venezolana.

Testigos de Reuters y opositores calcularon que al menos un millón de personas de todas las edades protestaron en un ambiente festivo, circundadas por uniformados, colmando unos 20 kilómetros de vías.

En las principales ciudades del país petrolero, otros miles también se concentraron para apoyar a la oposición.

Desde principios del 2014, cuando una ola de protestas antigubernamentales sacudió al país y dejó 43 muertos, la oposición no había logrado organizar marchas multitudinarias.

En paralelo, en la mayoría de las capitales de Latinoamérica y en algunas ciudades de Europa y Estados Unidos, también se realizaron manifestaciones de apoyo a la oposición venezolana.

La oposición busca revocar el mandato de Maduro, que culmina a principios del 2019, por considerarlo el principal culpable de la crisis que tiene a miles haciendo enormes colas diarias en busca de alimentos y medicinas escasos, en medio de una inflación que no da tregua y una recesión económica de dos años.

¿OLA DE MARCHAS?

Torrealba, secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), dijo que la oposición acudirá el miércoles a las sedes del Consejo Nacional Electoral (CNE) en todo el país para seguir exigiendo la pronta convocatoria del plebiscito, ya que, si se realiza después del 10 de enero y Maduro es revocado, sería su vicepresidente el encargado de completar su mandato.

El árbitro electoral ha dicho que la recolección de firmas necesarias para convocar al revocatorio se llevaría a cabo a fines de octubre, lo que aleja la posibilidad de que la consulta se realice este año, pues organizar el plebiscito tardaría al menos tres meses.

Para el miércoles 14 de septiembre, la oposición también convocó a movilizaciones de 12 horas en las capitales de todos los estados del país.

«Han tenido el poder 17 años y no han hecho nada. Ya se les acabó el tiempo. Este Gobierno no funciona», dijo Naty Gutiérrez, una jubilada de 53 años que condujo desde la ciudad central de Maracay, a 123 kilómetros al oeste de Caracas.

Hubo pocos incidentes durante la concentración. Un canal de televisión reportó que uniformados rociaron gases lacrimógenos a manifestantes que caminaban por una vía de acceso a Caracas. En otro punto, las fuerzas de seguridad repelieron con dos bombas lacrimógenas a quienes intentaban romper un cordón de seguridad.

Más tarde, sin embargo, algunas decenas de encapuchados se enfrentaron con piedras y bombas molotov a la policía que los dispersó con bombas lacrimógenas.

«TRIUNFÓ LA PAZ»

Al otro lado de la ciudad, en el centro, miles de seguidores del presidente Maduro también se juntaron para mostrar apoyo a la «revolución socialista», pero la congregación estuvo lejos de emular los llenos que provocaba el fallecido líder Hugo Chávez.

La popularidad de Maduro, un ex chofer de autobús de 53 años, se ha hundido desde que asumió la presidencia del mayor exportador de crudo de Sudamérica en abril del 2013. Sin embargo, aún cuenta con una base leal de apoyo cercana al 20 por ciento de los votantes.

«La oposición, con su marcha, quiere tumbar al Presidente, pero no van a poder», dijo Adriana Jiménez, una funcionaria de 44 años que participó de la movilización oficialista. «No tienen la gente, no tienen el pueblo».

Maduro insistió el jueves en que el revocatorio no se llevará a cabo este año y que la marcha de la oposición tenía un objetivo subrepticio de desbancarlo, tal y como sucedió en el 2002 con un breve golpe de Estado contra su predecesor, Chávez.

«Quisieron encender Caracas, pero triunfó la paz. Quisieron amenazar al pueblo patriota y el pueblo se fue a las calles», dijo el mandatario ante miles de sus seguidores, vestidos en su mayoría con el rojo característico del partido de gobierno.

El mandatario denunció que un puñado de personas fueron detenidas antes de infiltrarse en la marcha opositora para generar caos. La oposición informó que en las últimas horas se arrestó a un puñado de sus dirigentes y a dos alcaldes; y que a una decena de periodistas extranjeros se les prohibió la entrada al país para reportar las manifestaciones.

 

Fuente: Reuters

Venezuela rechaza amenaza de Paraguay de «congelar» relaciones diplomáticas

La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó el sábado las últimas declaraciones de su homólogo paraguayo, Eladio Loizaga, que anunció el congelamiento de las relaciones con el país petrolero.

Loizaga anunció el viernes que permanecerá en Asunción el embajador de su país en Caracas, quien había sido llamado a consultas a comienzos de este mes por unas declaraciones del presidente venezolano, Nicolás Maduro, que fueron calificadas como «indignantes» por la cancillería paraguaya. [nL1N1B017W]

En declaraciones a periodistas, Loizaga aclaró que mantener al embajador fuera de Venezuela es una forma de expresar «el congelamiento total de las relaciones».

A través de su cuenta de Twitter, la ministra de Relaciones Exteriores venezolana acusó a su par de jugar un «papel antisudamericano» y actuar como «un funcionario del Plan Cóndor», en referencia al acuerdo de dictadores sudamericanos para asesinar opositores en la década de 1970.

«Sus atrevidas amenazas a la Patria de Bolívar insultan nuestra herencia de independencia y libertad y lo colocan en el fango de la historia», agregó Rodríguez en su cuenta personal en esa red social.

Venezuela debía tomar el mes pasado la conducción del Mercosur por seis meses, pero Brasil se opuso, con el respaldo de Paraguay y Argentina, por la situación política que vive el país caribeño.

La posición de Paraguay incrementó las tensiones entre ambos gobiernos, en momentos en que el bloque comercial sudamericano atraviesa una de las peores crisis institucionales en su historia.

Loizaga reiteró el viernes que el Gobierno de Maduro no reúne las condiciones democráticas que, a su criterio, son parte del ADN del Mercosur.

 

Fuente: Reuters

Maduro dice que Estados Unidos sueña con dividir la «fuerza armada chavista»

Estados Unidos sueña con dividir la fuerza armada venezolana «chavista» y leal al Gobierno socialista, dijo el sábado el presidente Nicolás Maduro, mientras los militares se convierten en centro de atención en el país de la OPEP sacudido por una crisis económica y política.

Maduro y la oposición están enfrentados por un referéndum para terminar con el mandato presidencial. Las autoridades dicen que la votación para una revocación no se realizará este año, mientras que la oposición dice que el impopular gobernante debe salir para evitar que la recesión económica se profundice.

Algunos opositores creen que ciertos sectores militares podrían presionar al ex conductor del autobús y líder sindical para permitir la votación.

Sin embargo, al canto de «patria, socialismo o muerte» las fuerzas armadas por ahora alaban al fallecido Hugo Chávez, así como a su sucesor Maduro, quien no tiene una formación militar.

Durante ejercicios militares para preparar a Venezuela a defenderse, según el Gobierno, de una invasión extranjera, Maduro reiteró que cuenta con el respaldo de las fuerzas armadas.

«Es una fuerza armada eminentemente chavista», dijo el gobernante, flanqueado por altos mandos militares, mientras el canal estatal de televisión mostró imágenes de soldados y civiles con fusiles caminando por una exuberante selva o resguardando las estaciones de servicio.

«Desde el imperio sueñan con dividir nuestras Fuerzas Armadas (…) fragmentarlas, debilitarlas», dijo Maduro a su enemigo ideológico, Estados Unidos.

«AQUÍ NO HAY GUERRA»

Adversarios del Gobierno de Maduro se burlaron de los ejercicios militares y de la tesis que desde de Washington se están fomentando disturbios.

«Aquí no hay ninguna guerra», dijo el líder opositor Henrique Capriles. «En Venezuela la guerra que hay que declarar es contra el hambre que está pasando el pueblo venezolano».

A medida que crece la confrontación política en Venezuela, líderes de América Latina, Estados Unidos y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han hecho un llamado al diálogo. Argentina, Chile y Uruguay se han ofrecido como mediadores.

La oposición dice que el país es «una bomba de tiempo» y advierten que un rechazo a un referéndum aumenta la probabilidad de que venezolanos angustiados salgan a la calle.

Muchos venezolanos ya dicen que están saltando algunas comidas o cambiando su dieta tradicional por yuca y plátano.

Capriles, también gobernador por el central estado Miranda, dijo que se planean más protestas para presionar por la realización del referéndum revocatorio.

«¿Cuál es el miedo?», dijo Capriles. «Vamos a consultarle al pueblo y que el pueblo decida».

 

Fuente: Reuters

Parlamento de Venezuela desafía orden judicial al jurar a diputados opositores suspendidos

La oposición, que domina la Asamblea Nacional de Venezuela, se aseguró el miércoles la mayoría de dos tercios al juramentar a tres diputados de su tolda política cuya proclamación fue suspendida por el máximo tribunal del país.

El desacato de la orden judicial -emitida tras una demanda de impugnación de la elección de esos legisladores- fue considerado «inconstitucional» por parte de la bancada oficialista, intensificando la confrontación política.

La juramentación había quedado pendiente desde el martes, cuando 109 diputados de la oposición asumieron el control del poder legislativo por primera vez en 16 años, en medio de una acalorada sesión en la que reafirmaron su promesa de hacer contrapeso al Gobierno socialista de Nicolás Maduro.

Ahora, la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) suma 112 diputados, dos tercios de los 167 curules, una mayoría que le permite promulgar o modificar leyes orgánicas, convocar a una Asamblea Constituyente y nombrar a los integrantes de los otros poderes públicos, entre otras prerrogativas.

«Constitución en mano llegó el cambio: MUD juramenta a diputados de Amazonas durante la sesión ordinaria en la Asamblea», dijo el diputado opositor Ismael García.

Algunos expertos señalan que la decisión de juramentar a los diputados impedidos -entre ellos, uno oficialista que no asumió el miércoles- pondría en riesgo las decisiones de la nueva Asamblea.

Desde la oposición consideran que las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que en la última década ha fallado mayoritariamente a favor el Gobierno, no pueden prevalecer sobre la voluntad de los electores.

Pero el oficialismo insiste en que hay que respetar la orden del máximo órgano judicial y adelantó que denunciarán ante el TSJ a la junta directiva de la Asamblea Nacional por desacato.

«Viene un conflicto de poderes, cada vez que ahí (en la Asamblea) se tome una decisión, son decisiones írritas, nulas», dijo el diputado Diosdado Cabello, número dos del partido gobernante. Advirtió que el Estado podría no dar «ni un céntimo» para el funcionamiento del congreso.

«Nosotros vamos a ir al Tribunal Supremo, vamos a introducir una denuncia de desacato contra la directiva de la Asamblea Nacional para que quede claro que todos los actos que está tomando carecen de validez por estar personas ocupando funciones de diputados», agregó.

Varios ex candidatos del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) presentaron recursos contenciosos contra 10 diputados electos a principios de diciembre. De proceder, deberían repetirse las elecciones en sus distritos.

 

Fuente: Reuters

Oposición asumirá mayoría parlamentaria en Venezuela

La oposición de Venezuela se preparaba el martes para asumir la mayoría calificada de la Asamblea Nacional, en medio de una creciente confrontación política luego de que el «chavismo» gobernante perdiera el control del poder legislativo por primera vez en 16 años.

La juramentación se realizará días después de que el máximo tribunal del país ordenara suspender la proclamación de cuatro diputados electos -entre ellos, tres opositores- poniendo en entredicho la mayoría de dos tercios lograda por la oposición y con cuyas prerrogativas podría implementar cambios de fondo.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha desafiado la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) tachándola de «inconstitucional», y prometió que sus 112 diputados electos tomarán posesión.

Los nuevos legisladores empezaron a llegar desde temprano a la sede del Poder Legislativo en el centro de la capital, tras marchar un corto trecho acompañados por cientos de seguidores a pocas cuadras de dónde se reunían simpatizantes del chavismo.

El hemiciclo central ya mostraba una nueva imagen: una foto de gran tamaño del líder socialista Hugo Chávez que adornaba las sesiones desde su muerte en 2013 había sido removida.

«Vinimos a celebrar que Venezuela está de fiesta. Hoy regresa la democracia a nuestro país», dijo Milagros Hernández, un ama de casa de 58 años, durante la llegada de los diputados.

La ceremonia preocupaba a algunos analistas que veían como probable un choque entre grupos opositores y del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), pero el fuerte resguardo de uniformados y un cambio de última hora de la ruta de la marcha oficialista distendió los ánimos.

Algunas pintadas en las calles desafiaban a los opositores. «Territorio chavista, no se equivoquen», se leía en paredes aledañas a la Asamblea.

«Tienen que respetar las decisiones de la justicia. Si empiezan irrespetando la legalidad, estamos mal», afirmó Jesús Hurtado, un jubilado de 68 años en la Plaza Bolívar, bastión del chavismo, refiriéndose a la decisión judicial que deja en un limbo a cuatro diputados electos.

La oposición ha denunciado las impugnaciones de diputados como un intento de «golpe de Estado judicial».

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusó a sus adversarios de haber comprado votos en las parlamentarias de principios de diciembre y atribuyó la derrota a la «guerra económica» que ha exacerbado la inflación y escasez de bienes y que tiene como fin sembrar el caos para luego desbancarlo.

Henry Ramos, abogado de 72 años, de discurso frontal y polémico, reemplazará en la presidencia de la Asamblea a Diosdado Cabello, número dos del chavismo.

La oposición ha dicho que el primer punto en agenda de la nueva Asamblea, de 167 escaños, será una Ley de Amnistía que buscará liberar a decenas de quienes consideran «presos políticos», a pesar de la negativa de Maduro.

MAYORÍA CALIFICADA EN RIESGO

A pesar de que la bancada opositora sólo necesita la mayoría simple para aprobar una Ley de Amnistía, requiere los dos tercios -en duda- para promulgar o modificar leyes orgánicas, convocar a una Asamblea Constituyente y nombrar a los integrantes de los otros poderes públicos.

De prosperar todas las impugnaciones oficialistas, se podría ordenar la repetición de los comicios en las circunscripciones en disputa, donde la oposición conquistó nueve diputados y el oficialismo, uno.

Pero, según expertos, no sólo la mayoría calificada de la oposición está en riesgo: si los diputados impugnados se juramentan el martes, las decisiones que tome la nueva Asamblea serían nulas por la constitución irregular de ese poder público.

«Viciaría de nulidad todas las decisiones que se tomen», dijo Luis Martínez, ex presidente de la Sala Electoral del máximo ente judicial del país, el TSJ.

Por otra parte, el presidente aprovechó los últimos días de sus poderes para legislar, y sancionó normas que le faciliten el accesos a los recursos públicos sin necesidad de pasar por la Asamblea, que ha prometido vigilar más de cerca el gasto.

 

Fuente: Reuters

Oposición llega como favorita a elecciones legislativas en Venezuela

Los venezolanos votan el domingo para renovar su parlamento en unas elecciones en las que, por primera vez en 16 años de «chavismo», la oposición parte como favorita en las encuestas para tomar el control de la Asamblea Nacional.

De ganar, la coalición de partidos opositores podría cambiar leyes orgánicas, vetar ministros y, entre otras prerrogativas, modificar la constitución de los poderes públicos, hoy en manos de los partidarios del presidente Nicolás Maduro.

Muchos de los 19,5 millones de venezolanos habilitados para votar acudían desde muy temprano a los centros de sufragio en medio de la escasez de bienes, inflación y recesión que agobia al país miembro de la OPEP.

Desde las 6:00 a.m. (1030 GMT), y sin contratiempos, se abrieron las puertas de los centros de votación en todo el país.

El gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha mantenido durante 16 años el control de la Asamblea Nacional, desde donde ha apoyado las políticas del fallecido presidente Hugo Chávez y, desde 2013, las de su heredero político, Maduro.

Pero esta vez, muchos analistas sostienen que lo único que queda por definir es el margen por el que perderá el chavismo, aunque la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha preferido mantener la mesura y recordar que de la última veintena de elecciones, sólo ganaron una.

«Hagamos el domingo, lo imposible, posible», dijo el jueves el líder de la oposición, Henrique Capriles, aplaudido por sus seguidores al cierre de la campaña electoral. «El pueblo quiere cambio: lo sabemos nosotros y lo dicen las encuestas».

¿PRECIPICIO?

Desafiando los sondeos, Maduro auguró la victoria para sus aliados en una campaña basada en el recuerdo de Chávez y la advertencia de que, de ganar, la oposición acabaría con los programas sociales y los subsidios implementados por su Gobierno.

«Ustedes el domingo dicen si seguimos avanzando o nos vamos al precipicio», amenazó Maduro, apoyado por una multitud de seguidores reunidos en Caracas.

«El chavismo se ha levantado nuevamente (…) y el 6 de diciembre vamos a tener una gran victoria popular: espléndida, admirable, perfecta», agregó Maduro, quizá haciendo referencia a su remontada de 11 puntos porcentuales en los niveles de popularidad en el último mes, según un sondeo de la firma local Datanálisis.

Sin embargo, encuestadores creen que el avance del ex chofer de autobús de 53 años sería insuficiente para impulsar a sus candidatos y auguran que la victoria opositora supondría el principio del fin del chavismo.

De lograr una mayoría simple de los 167 escaños, la oposición podrá aprobar el presupuesto nacional y créditos adicionales, investigar e interpelar a funcionarios públicos y, entre otras, aprobar una ley de amnistía para quienes consideran «presos políticos».

Si obtiene una mayoría calificada, la oposición podría censurar al vicepresidente y a los ministros, promulgar leyes orgánicas, convocar a una Asamblea Constituyente y nombrar o remover miembros de los otros poderes públicos, pero con autorización del máximo tribunal del país, en manos del oficialismo.

Incluso, de ganar por un amplio margen, una envalentonada oposición podría pujar por un referéndum revocatorio contra Maduro, cuyo mandato expirará en un principio en 2019.

 

Fuente: Reuters

Muerte de activista opositor Luis Manuel Díaz agita campaña electoral en Venezuela

La oposición y el Gobierno de Venezuela se trenzaron el jueves en mutuas recriminaciones en torno a la muerte a tiros de un dirigente regional opositor, agitando la atmósfera electoral a pocos días de los comicios legislativos.

Luis Manuel Díaz, de 44 años y miembro del partido Acción Democrática, fue baleado el miércoles durante un acto proselitista de la oposición en el central estado Guárico que era encabezado por Lilian Tintori, esposa del encarcelado líder opositor Leopoldo López.

El Ministerio Público informó en un breve comunicado que designó a dos fiscales para investigar la muerte de Díaz.

«De acuerdo con información preliminar, aproximadamente a las 6:30 de la noche (del miércoles), Díaz recibió un disparo», dijo la dependencia, que no ofreció otros detalles.

Tintori, ya de regreso en Caracas, acusó directamente al Gobierno del presidente Nicolás Maduro y a sus simpatizantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de intentar asesinarla y de la muerte de Díaz.

«Sentí que (las balas) me las habían dado a mí. Me quieren matar. Lo denuncio (…) es terrorismo de Estado», dijo Tintori en conferencia de prensa acompañada de dirigentes de oposición.

Tintori contó que cuando ya estaban terminando el acto de campaña para las elecciones legislativas del 6 de diciembre, ante unas 3.000 personas, escucharon una ráfaga de 10 tiros y cayó mortalmente herido Díaz, casado y con dos hijas pequeñas.

Casi simultáneamente a las declaraciones de la opositora, Maduro, desde el estado Portuguesa, en el oeste venezolano, rebatió las acusaciones y dijo que las primeras investigaciones sobre la muerte de Díaz apuntaban a un caso de sicariato por un ajuste de cuentas entre bandas, pero no ofreció más detalles.

 

Lo dicho por la oposición «es falso, es una acusación temeraria», dijo Maduro a la televisora estatal.

«Cuando (Henry) Ramos Allup (jefe del opositor partido Acción Democrática) dice que bandas armadas hicieron ese acto, los está acusando a ustedes. Está acusando de asesinato a un pueblo noble», agregó durante un acto con seguidores del partido gobernante.

Acción Democrática es parte de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

La muerte de Díaz elevó la temperatura de una campaña electoral marcada por denuncias sobre actos violentos, y en la que además por primera vez los sondeos señalan que el oficialismo va en desventaja.

Díaz es la primera víctima fatal de la violencia en vísperas de las elecciones del 6 de diciembre.

Organismos como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la no gubernamental Amnistía Internacional (AI), en diferente tono, solicitaron investigar los hechos en los que falleció Díaz, quién según Henry Ramos, jefe de su partido, fue hasta hace cinco años un militante chavista.

«El asesinato de Luis Manuel Díaz ofrece una aterradora visión del estado de los derechos humanos en Venezuela», dijo AI en un comunicado.

En tanto, la misión electoral de UNASUR llamó «a las autoridades nacionales competentes para que se realice una exhaustiva investigación de este condenable hecho, con la finalidad de evitar la impunidad frente a este suceso».

Las primeras pesquisas de la policía señalan a un sindicalista y supuesto rival de Díaz como el autor intelectual del crimen, informó el Defensor del Pueblo en Venezuela, Tarek William Saab, en una red social la tarde del jueves.

 

«Entre los móviles que cobran mayor fuerza para esclarecer el asesinato de Luis Díaz destacan las pugnas entre sindicatos de la construcción», escribió en Twitter el principal encargado del Estado para la defensa de los derechos humanos.

Sin embargo, Estados Unidos, que condenó también el asesinato, dijo, de acuerdo al portavoz del Departamento de Estado John Kirby, que se trató de un acto de «intimidación» contra los candidatos de oposición, en atentados que no son cónsonos con una democracia.

 

Fuente: Reuters

Capturan a «Johana», guerrillera de las FARC contacto directo del «Chapo» Guzmán

Una guerrillera del frente 48 de las FARC que servía de enlace con el cártel de las drogas de Sinaloa fue capturada por el Ejército colombiano en una zona rural del departamento del Putumayo, en el sur del país, informaron fuentes castrenses.

La capturada, de 27 años, fue identificada solo con el alias de «Johana» y era la responsable de organizar el envío de la droga hacia Centroamérica en coordinación con el cártel mexicano que dirige el capo Joaquín «El Chapo» Guzmán, según un comunicado del Ejército.

La operación militar se desarrolló en la aldea de Mayoyoque, área rural del municipio de Puerto Guzmán (Putumayo) por miembros del Ejército colombiano.

La información agregó que «Johana» también era la encargada de recibir el pago por parte de los narcotraficantes de la organización criminal sinaloense de la cocaína que producían en el Putumayo.

Según el Ejército, la guerrillera formaba parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias deColombia (FARC) desde hacía 10 años y sobre ella pesaban cinco órdenes de captura por los delitos de utilización y métodos de guerra ilícitos, concierto para delinquir con fines terroristas, rebelión, secuestro y narcotráfico.

Es un triángulo que comenzó a gestarse hacia 2008. Se trata del entramado de terrorismo, narcotráfico y territorialidad que fue pactado entre Hugo Chávez, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el grupo terrorista islámico Hezbollah. Ese acuerdo recibió su impulso definitivo aquel año, cuando los regímenes de Venezuela y de Irán estrecharon sus lazos definitivamente. Eran tiempos del caudillo bolivariano y del presidente Mahmoud Ahmadinejad. El pacto, desde luego, fue continuado por Nicolás Maduro al pie de la letra.

Las FARC, el grupo insurgente más antiguo de América Latina, son catalogadas por la Unión Europea y los Estados Unidos como un grupo terrorista con una amplia actividad narco en la región. Su penetración comienza en México y se extiende hasta el sur, en la Argentina.

Los lazos que tejió a lo largo de las últimas décadas le proporcionaron los mejores contactos con los capos de los cárteles de la droga más sangrientos. Entre ellos, figura el de Sinaloa. Estos vínculos no cesan, pese a que desde hace dos años las FARC dicen estar impulsando el diálogo de paz con el gobierno constitucional de Colombia.

 

Fuente: Infobae