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Presentan innovaciones médicas para la atención de Parkinson y Epilepsia en El Salvador

El lanzamiento se realizo el pasado martes 14 de junio en una cena conferencia que tuvo lugar en las oficinas de Agefinsa en la colonia Escalón.

La actividad fue orientada para médicos especialistas, que se dieron cita para conocer sobre los productos (Vimpat y Neupro). Las personas encargadas de la ponencia fueron los doctores colombianos: Luis Carlos Mayor, Director del programa de Epilepsia del departamento de Neurología del hospital universitario Fundación Santa Fe de Bogotá; el doctor Oscar Bernal Pacheco, Coordinador del grupo de trastornos del movimiento de la Asociación Colombiana de Neurología.

“Biopas es una compañía farmacéutica líder en América Latina con un enfoque particular en forjar una fuerte posición en mercados de productos exclusivos enfocados en pacientes críticos con necesidades no satisfechas.

Las excelentes estrategias de acceso a los mercados y su estricto cumplimiento de las políticas, han permitido a Biopas construir largas relaciones comerciales con empresas líderes de nivel internacional. Biopas opera en la mayor parte de América Latina y comercializa una cartera única de productos líderes en Sistema Nerviosos Central, cardiología, reumatología, salud de la mujer, gastroenterología y productos dermo-cosméticos. Para información adicional sobre Biopas, por favor visite el sitio web de la compañía en www.biopasgroup.com

Con una mayor eficacia y seguridad en el control de las crisis Epilépticas y de Parkinson, llegan dos revolucionarios productos de última generación, que son el resultado de varios años de investigación científica en estos campos.

Durante una conferencia médica, laboratorios Biopas presentó ante miembros de la comunidad médica en el país, los avances científicos en el tratamiento de dichos padecimientos con el claro objetivo de mejorar la atención y calidad de vida de las personas que sufren de estas condiciones.

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Nuevo parche para control del Parkinson

Para el tratamiento del Parkinson se presentó un medicamento en forma de parche conocido como Neupro. Hasta ahora los pacientes principalmente han tenido como tratamiento una forma de levodopa, que si bien es efectiva, puede con el tiempo perder su efecto y hacer que el paciente tenga el riesgo de tener movimientos involuntarios, rigidez, lentitud de movimientos, depresión y ansiedad.

El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente a nivel mundial, y aunque la causa aún es desconocida, genera la alteración de las múltiples conexiones con las zonas del cerebro encargadas de coordinar los procesos implicados en el movimiento, pensamiento, emociones, entre otras.

El especialista en Parkinson y neurólogo Dr. Oscar Bernal Pacheco, experto en el uso de este parche, indico que uno de sus beneficios es mejorar el; tiempo libre; (que en Parkinson significa que el paciente disfruta de más tiempo de protección entre dosis) que es el periodo en que pueden volver los temblores y los síntomas desagradables de la enfermedad; especialmente en la noche.

Este nuevo parche, a menudo será utilizado como tratamiento de combinación, así los pacientes que tienen que tomar tabletas de levodopa no estarán desprotegidos entre las dosis, evitando un tremendo impacto en su calidad de vida; sostuvo el doctor Bernal.

Cuando un paciente está sin control, si está en el trabajo y no puede hacer sus labores correctamente, e incluso si esta fuera y no puede caminar más, estará en una situación muy difícil y peligrosa que debe evitarse.

Este parche, desarrollado por la casa europea UCB y denominado – Neupro – solo puede ser prescrito por el médico tratante, está diseñado para su uso las 24 horas y se puede utilizar con la medicación existente.

Avance científico para tratar la epilepsia

Por otro lado, también se presentó un nuevo medicamento para la Epilepsia conocidos como Vimpat, resultado de la investigación de la casa europea UCB. Un novedoso medicamento que es el único avance que se ha tenido en el tratamiento de la epilepsia en los últimos 10 años, y con el que se espera beneficiar a miles de pacientes.

“La epilepsia es una condición médica que se caracteriza por la presencia de crisis que afecta una variedad de funciones mentales y físicas. Hace casi 100 años se está buscando un tratamiento adecuado para ésta y, gracias a los avances de la medicina, se creó este medicamento que estamos lanzando en El Salvador”, indicó el doctor Mayor.

Después de 8 años de ser utilizado en Europa, Estados Unidos y varios países de América Latina, en donde se han prescrito más de 650,000 personas con este medicamento, el cual reduce significativamente las crisis no controladas por otros medicamentos antiepilépticos.

El tratamiento de la epilepsia, enfermedad que afecta a 50 millones de personas en el mundo, se basa en medicamentos que controlan las crisis, en algunos casos específicos está indicada la cirugía.

Vimpat es una nueva opción terapéutica que va a permitir que más personas logren el control de sus crisis ante la primera falla en el control de éstas, incluso habiendo recibido previamente uno o varios medicamentos para controlarlas.

“Este nuevo medicamento está indicado como terapia de adición en pacientes con epilepsia, en crisis de inicio parcial, es decir, cuando la actividad ocurre en uno de los dos hemisferios cerebrales, que son las más comunes en nuestro país”, concluyó el Doctor Mayor.

El nuevo avance de la ciencia para combatir el virus del zika

Un grupo de investigadores estadounidenses creó un clon del virus zika que podría acelerar los estudios en curso para poner a punto una vacuna y un antiviral.

Este potencial avance publicado el lunes en la revista Cell Host and Microbe debería también ayudar a los virólogos a determinar si las variedades actuales del virus registran mutacionesque les permitan propagarse más rápidamente y provocar síntomas más severos.

“El nuevo clon del zika, que se agrega a la puesta a punto de un modelo matemático de las infecciones transmitidas por los mosquitos y de un modelo animal de investigación, en este caso el mosquito, representa un avance importante para determinar por qué este virus es responsable de malformaciones graves como la microencefalitis de feto”, estima Pei-Yong Shi, profesor en la rama de Medicina de la Universidad de Texas, uno de los principales autores del trabajo.

“Este nuevo clon representa una etapa crucial para poner a punto una vacuna y un antiviral contra el zika”, agregó.

El Instituto estadounidense de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NAID, por sus siglas en inglés) iniciará un ensayo clínico de fase 1 en setiembre con una vacuna experimental antizikapara probar su inocuidad.

Brasil es el país más afectado por el virus, que se transmite por la picadura de un mosquito o por contacto sexual y que puede provocar microcefalia en el feto, una malformación grave e irreversible.

Como medida de prevención, durante el transcurso de los Juegos Olímpicos, que se desarrollarán en ese país sudamericano, en la Villa Olímpica habrá distribuidores de preservativos.

Sin embargo, el Comité Olímpico Australiano (AOC, por sus siglas en inglés) ha decidido ofrecer los suyos a sus atletas, de la marca Dual Protect.

Elaborado por las empresas australianas Starpharma y Ansell, este profiláctico está recubierto de un gel, llamado VivaGel, que según sus fabricantes es “un agente antiviral cuyos estudios de laboratorio han demostrado que desactiva” varios virus transmisibles por vía sexual, como el VIH, el herpes genital o el virus del papiloma humano (VPH).

Fuente: Infobae

Reducir el azúcar mejora la vida de los niños en sólo 10 días

Hasta hace poco, enfermedades crónicas como hígado graso, diabetes de tipo 2, dislipidemia e hipertensión eran cosa de adultos. Pero eso cambió y hoy se presentan en los niños.

Una explicación común apunta a que la obesidad se convirtió en epidémica, y como consecuencia los niños sufren esas patologías. Un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco y de Touro University pensó otra cosa. El problema no es la cantidad de calorías sino algunas calorías en particular, plantearon. Apuntaron a las calorías del azúcar, que promueve la resistencia insulínica y por ende este tipo de enfermedades, conocidas como síndrome metabólico.

Hicieron un estudio sobre 43 voluntarios de nueve a 18 años (27 de ellos latinos y 16 afroamericanos, poblaciones especialmente sensibles a la diabetes), todos obesos y con al menos un trastorno de su metabolismo, a quienes les redujeron la cantidad de azúcar de sus dietas.

“Isocaloric fructose restriction and metabolic improvement in children with obesity and metabolic syndrome” (“Restricción isocalórica de la fructuosa y mejora metabólica en niños con obesidad y síndrome metabólico”), que se difundió en la publicación científica Obesity, probó que en sólo 10 días todos los patrones de salud metabólica de los niños mejoraron: la presión sanguínea, los triglicéridos, el colesterol LDL (el malo); los niveles de tolerancia a la glucosa y los de insulina circulante.

Comían las mismas calorías.

Comían el mismo porcentaje de hidratos de carbono.

La única diferencia: habían reducido su ingesta de azúcar.

Infobae dialogó con uno de los autores del trabajo, Alejandro Gugliucci, profesor de Bioquímica y decano adjunto de Investigación en Touro University sobre este trabajo que puede demostrar que, así como en el pasado cercano se ignoraban los peligros del tabaco, hoy se ignoran los del azúcar.

—¿Cómo llegaron a la idea de sacar el azúcar pero sin eliminar sus calorías vacías, sino reemplazándolas por las de otros carbohidratos complejos?

—El concepto que todos tenemos —el público en general y los médicos— es que uno engorda porque hay muchas calorías en la dieta. También sabemos que si uno come mucho azúcar, engorda. Ahora bien: si uno quiere buscar una explicación sobre el azúcar que vaya más allá de las calorías, tiene que hacer un estudio en el cual las calorías se mantengan iguales. Porque si una persona adelgaza diez kilos, todos los problemas de pre-diabetes bajan o prácticamente desaparecen. En ese caso la explicación se confunde: uno no sabe si el cambio se debe a que cambió de peso o fue porque hay algo específico en la dieta. Lo mismo pasa si se baja el nivel de carbohidratos y se mantienen las calorías: se puede pensar que el problema eran los carbohidratos en general, es lo mismo el arroz que la papa, la pasta o el azúcar.

Los resultados que asombraron a los médicos

Los investigadores analizaron primero qué comían los participantes; luego hicieron el reemplazo para que el porcentaje de macronutrientes se mantuviera idéntico en la nueva dieta, que carecía de azúcar y reemplazaba las calorías de ese carbohidrato por las del almidón. Tuvieron que tener en cuenta particularidades del grupo a estudiar: “Esta dieta para el estudio, apta para niños, incluía varias comidas procesadas, con poco o nada de azúcar, como salchichas de pavo, pizza, burritos de frijoles, chips de papas horneadas y palomitas de maíz”, se lee en el artículo.

—¿Cómo fue el proceso del estudio?

—Fue un estudio más complicado —siguió el profesor Gugliucci—. Los dietistas interrogaron a cada niño y les hicieron anotar todo lo que comían durante la semana. Luego calcularon las calorías y lograron darles las mismas en total y las mismas en carbohidratos. La única diferencia fue que les bajamos la cantidad de azúcar casi tres veces. Para eso aumentamos las calorías en forma de otros carbohidratos, también comida procesada: se les sacaron las galletas dulces y se les pusieron bagels. Se le sacaron los jugos de naranja y de manzana y las bebidas refrescantes azucaradas.

—¿Por qué se estableció una meta de 10 días para el experimento?

—Por varias razones. Una, económica: son estudios muy caros. A los niños se les dio toda la alimentación controlada, preparada en una cocina metabólica en la Universidad de California. Otra: hay un estudio previo de Touro University también —del cual yo no participé— que mostró que alcanzaba con dos semanas de cambio en la cantidad de fructuosa en la dieta para que los parámetros subieran o bajaran en adultos. Por último, cambiarle la dieta a un niño —sacarle los refrescos, el jugo, las galletas dulces— es complicado: el sufrimiento del niño es muy difícil de sostener por más de 10 días.

Gugliucci y el resto del equipo debieron sufrir bastante más tiempo hasta saber si esos 10 días bastarían para dar resultados confiables. “Tuvimos la preocupación de que acaso nada saliera” dijo, “porque estos estudios se hacen en doble ciego: los médicos ven al niño pero luego las muestras del niño van a laboratorios diferentes con números, sin nombres”. Los investigadores no podían saber si una muestra correspondía al día uno al día 10 de la dieta y, por supuesto, nada sobre la identidad del niño. “No supimos los resultados hasta cuatro años y medio después, no pudimos tener resultados preliminares. Todo fue muy controlado. Al fin los conocimos y nos asombramos de la potencia de los cambios”.

El que destacó el profesor: “La insulina les bajó alrededor de un 40% en 10 días nada más”.

La importancia del dato es capital no sólo ante la actual epidemia de diabetes, sino porque al menos la quinta parte de las personas tienen genes prevalentes que los van a hacer diabéticos si la dieta se los permite.

En los Estados Unidos los niños consumen cuatro veces más azúcar que lo que se considera un límite saludable, con consecuencias como la hiperactividad en las escuelas. Sin embargo, el problema dominante a nivel nacional es el que abordaron los investigadores que dirigió el médicoRobert Lustig, profesor del Departamento de Pediatría de la Universidad de California en San Francisco y endocrinólogo infantil en el hospital de niños de la institución: la obesidad y, sobre todo, los trastornos metabólicos. Y más allá de los Estados Unidos: en países como India, Pakistán y China la diabetes de tipo 2 tiene mucha presencia sin que prevalezca la obesidad. “Eso sugiere que las calorías en sí no explican el fenómeno”, escribieron en el artículo que presentó el experimento.

La explicación se orientó al azúcar porque se metaboliza por el hígado, lo que aumenta la resistencia a la insulina y potencia el riesgo de diabetes, enfermedad coronaria y problemas hepáticos, además de interferir el sentimiento de saciedad.

LOS NIÑOS EN EEUU CONSUMEN 40 CUCHARADITAS DE TÉ POR DÍA DE AZÚCAR Y LO RECOMENDADO SON 10

La restricción del azúcar mejoró todos los parámetros metabólicos en los niños estudiados: en sólo 10 días redujeron la presión sanguínea, los triglicéridos y el colesterol; también mejoraron la tolerancia a la glucosa y el problema de la hiperinsulinemia. “Esta es la primera gran evidencia de que el factor es el azúcar, no las calorías: eso es lo más importante de este estudio”, sintetizó el profesor Gugliucci.

—¿Cuáles son las consecuencias de ese hallazgo?

—Las calorías totales son importantes, claro, pero si es el azúcar solo, es más fácil de controlar que si son las calorías totales. Este hallazgo es de gran importancia en salud pública porque la epidemia de diabetes en el niño —que se corrió en los últimos veinte años de los adultos a los niños— transforma a ese niño que ya es gordito en una persona que será una víctima de su insulina, y lo único que hará es engordar más: cuanto más insulina hay, más comida se quiere, y el cerebro menos atiende a la razón del tejido adiposo que indica que hay que dejar de comer.Estos niños no sólo tendrán una vida más corta sino que van a tener una serie de complicaciones que antes las veíamos cuando llegábamos a los 65 o 70 años, y si ellos empiezan veinte o treinta años antes, las tendrán igualmente antes. Son vidas que se acortan, son enormes sufrimientos familiares.

—¿Y desde el punto de vista de la salud pública?

—Son gastos enormes para el sistema de salud, que se va a romper. Porque si bien la epidemia de obesidad va ligada a la epidemia de diabetes, la de diabetes avanza un 30% más rápido. Están ligadas pero hay una que tiene otra explicación. Pensamos que es el increíble consumo de azúcar. Los niños en este país consumen 40 cucharaditas de té por día de azúcar y lo recomendado son 10, y hay gente que dice que sólo seis. Si pudiéramos sacarles eso, es muy probable que en pocos años empecemos a ver que, por lo menos la epidemia de diabetes, va a alcanzar un tope y después va a ir para atrás.

El estudio tiene otra importancia potencial. Décadas atrás la industria tabacalera negaba las asociaciones entre el consumo de cigarrillos y cánceres como el de pulmón o el de páncreas. Fueron necesarios muchos estudios científicos para que las autoridades sanitarias intervinieran en el asunto, mientras mucha gente perdió calidad de vida, y la vida misma. Algo así podría suceder con el azúcar en el porvenir, acaso no demasiado lejano.

“Este es un estudio”, dijo el profesor de Touro University. “Y no hay nada en ciencia que se pueda considerar un axioma hasta que no esté comprobado por un equipo independiente. Nosotros casi tenemos la contraprueba: recientemente una colega nuestra, en la Universidad de Davis, hizo un estudio muy parecido pero al revés: a sus estudiantes, adultos jóvenes, les agregó a la dieta un vaso grande por día de una bebida azucarada o de su equivalente sin azúcar. Y los dejó comer lo mismo. Los estudió durante dos semanas y encontró el calco, pero invertido, de lo que encontramos nosotros en los niños. Es decir que si uno agrega azúcar se va para un lado malo, y si se la saca se va para un lado bueno.

Fuente: Infobae.com

¿Que sucede si no ingieres azúcar durante un mes?

Cansancio, mal humor, incluso una especie de síndrome de abstinencia.

Es lo que siente Sacha Harland, un holandés de 22 años, cuando comienza su experimento.

Debe pasar un mes sin consumir productos que tengan azúcar añadido, alcohol y comida chatarra, y en los primeros días el reto le parece enorme.

Así lo cuenta en la primera parte de Guy gives up added sugar and alcohol for 1 month (Un tipo deja el azúcar añadido por un mes), el último documental de la productora holandesa LifeHunters.

En su primera semana a base de jugos naturales, fruta, verdura y otros alimentos no procesados, Harland pasa hambre constantemente y se siente falto de energía.

Además, se muere de envidia cuando un compañero disfruta de una pizza mientras él se conforma con una ensalada.

En el cine tiene que renunciar a las palomitas dulces y al refresco, y la única opción sin azúcar que encuentra es un botellín de agua.

Eso, la escasez de opciones, es algo con lo que se encuentra constantemente.

Y es que hasta los productos que no son considerados dulces, como las papas fritas, la salsa de tomate industrial o las sopas de supermercado, tienen sacarosa.

“Una sorpresa agradable”

“Lo más difícil fue pasar la primera semana y media. Tenía que buscar qué podía comer y qué no, y fue complicado”, le confirma a BBC Mundo.

“Aunque después me fui acostumbrando” a leer etiquetas, añade.

Pero además de habituarse a su nueva rutina alimenticia, el documental cuenta que a los 25 días de dieta comienza a sentir los beneficios.

Él mismo lo relata a cámara: “La última semana (del experimento) está a punto de terminar y me levanto con más facilidad y tengo más energía”.

“Ha sido una sorpresa agradable, ya que no pensaba que físicamente me sentiría tan diferente”, añade.

Además, una médico deportiva le confirma que su sensación se corresponde a un cambio real en su cuerpo.

Tras someterlo a varias pruebas, le informa que perdió cuatro kilos, que su colesterol se redujo en un 8% y que su presión sanguínea es 10 puntos menor que cuando inició el proceso.

“Ya que cada vez es más difícil comer alimentos saludables, queríamos saber cómo se siente una persona que renuncia al azúcar, el alcohol y los aditivos durante un mes, y también cómo influye esa decisión en su cuerpo y sus condiciones físicas”, dice a Erik Hensel, uno de los responsables de LifeHunters, a BBC Mundo.

El video que recoge el proceso cuenta ya con más de cuatro millones de visitas en YouTube, tantos como logró el anterior proyecto de la productora, un video en el que hacían pasar los productos de la cadena de comida McDonald’s por comida ecológica en una feria gastronómica.

¿Pero qué respaldo científico tiene lo que cuenta el último documental de LifeHunters?

¿Cualquiera que dejara de tomar azúcar, alcohol y comida chatarra experimentaría los mismos cambios que su protagonista, Sacha Harland?

BBC Mundo se lo preguntó a dos especialistas.

Menos del 5% de calorías diarias

“Depende de la cantidad de azúcar y alcohol que consuma antes de someterse a la dieta”, dice Samuel Durán, el presidente del Colegio de Nutricionistas de Chile a BBC Mundo.

“Sería raro que alguien que consuma una cantidad normal sintiera esos cambios”, explica.

Según la Organización Mundial de la Salud, esa cantidad normal diaria de azúcar, la que permitiría cumplir con “una dieta sana óptima”, debería ser el equivalente a un 5% del total de calorías ingeridas.

Y en su defecto, no más del 10%.

Esta es la recomendación de la OMS para una persona adulta que consuma aproximadamente 2.000 calorías al día.

Siguiendo la recomendación del 10%, sería un máximo de 50 gramos de azúcar al día, equivalente a unas 12 cucharaditas.

Siguiendo la recomendación del 5% para una dieta óptima y un bienestar adicional, serían 25 gramos al día o 6 cucharaditas de azúcar.

Un consumo superior podría llevar a desajustar los mecanismos de regulación que permiten al cuerpo almacenar y “quemar” los azúcares simples.

“Así que alquien cuyo consumo de calorías por azúcar sea superior al 20% de calorías diarias podría sentir mareos, temblores, transpiración o una ligera cefalea”, explica Durán.

“Pero sería alguien que lleva todo el día tomando café con muchas cucharadas de azúcar y jugos embotellados”, aclara.

“Lo más probable es no tener las sensaciones” del joven del documental, cree el experto.

Por su parte, Eduard Baladía, coordinador de la revista de Evidencia Científica y miembro de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas, es más tajante.

“Además, no es un estudio controlado, porque no toma en cuenta otros factores (que no sean el cambio en el consumo de azúcares añadidos, alcohol y productos con aditivos) o modificaciones que pudo haber hecho el sujeto consciente o inconscientemente, como por ejemplo aumentar el nivel de ejercicio”, aclara el experto.

“Por eso, como investigación no tiene ningún rigor y por tanto ninguna credibilidad”, sentencia.

“Eso sí, desde la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas estamos totalmente de acuerdo en que hay que limitar el consumo de azúcar añadido a menos del equivalente del 10% de la ingesta calórica diaria”, aclara.

E insiste en que esa recomendación se basa en investigaciones científicas rigurosas en las que se ha observado a miles de personas.

Por su parte, el protagonista del documental, el holandés Sacha Harland asegura que seguirá la recomendación, pero “sin obsesionarse”.

“He decidido buscar un equilibrio entre los azúcares y los alimentos sanos, ya que optar por un lado u otro te puede hacer realmente infeliz”, reconoce.

“Esa fue mi conclusión del experimento”.

 

Fuente: BBC

Descubren por qué a veces fallan los tratamientos contra el cáncer

Los tratamientos contra el cáncer fueron diseñados para mantener a raya a las células cancerígenas mediante la prevención de su crecimiento, supervivencia y su propagación por el organismo. Sin embargo, aún hoy existen muchos cánceres que, por algún motivo, soportan la actuación de los fármacos empleados, consiguiendo extenderse sin remedio en muchos pacientes. ¿Por qué estas drogas no consiguen detener algunos cánceres?

El receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) es el receptor celular cuyas mutaciones que afectan a la expresión o actividad del EGFR pueden provocar cáncer. Partiendo de esta premisa, Xiaojun Tan, un estudiante de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU.), ha dado con la solución mientras investigaba los lugares donde puede encontrarse este receptor: descubrió que el cáncer evade la acción de las drogas por infiltración a través de una puerta trasera de las células. “Lo que vemos aquí es bastante diferente. Es una estrategia alternativa para promover la supervivencia de las células del cáncer”, explica Tan.

Las células cancerosas son capaces, por tanto, de prosperar, abriéndose paso ante el embate de los fármacos. “Cientos de miles de pacientes cada año tienen tumores relacionados con el EGFR. Este descubrimiento tiene implicaciones para millones de pacientes de cáncer en todo el mundo”, aclara Richard A. Anderson, líder del estudio.

Los investigadores explican que, al igual que las células sanas utilizan la “autofagia” como medio para “apretarse el cinturón” cuando los recursos son escasos, las células cancerígenas también lo utilizan para sobrevivir en condiciones de estrés, esto es, cuando un fármaco amenaza su supervivencia. El exceso del receptor EGFR inactivo, ayuda a las células cancerígenas a situarse dentro de las células sanas donde comienza la autofagia, desencadenando también una serie de cambios celulares que promueven la supervivencia de las células del cáncer.

Los resultados del estudio, que han sido publicados en la revista Cell, sugieren que para detener el cáncer, los medicamentos originales desarrollados para inactivar el receptor EGFR podrían combinarse con fármacos que bloqueen la autofagia de las células cancerígenas para sellar tanto la puerta delantera como trasera e impedir que estas se desarrollen de ninguna forma posible.

Fuente: muyinteresante.es

Ibuprofeno como medicina antienvejecimiento

¿Podría servir el conocido ibuprofeno como medicamento antiedad? Un reciente estudio del científico Michael Polymenis de la Universidad de Texas (EEUU) concluye queeste popular medicamento para tratar el dolor y la fiebre es capaz de alargar la vida de las levaduras, de los gusanos e incluso de las moscas. El trabajo ha sido publicado en la revista Plos Genetics.

El equipo de investigación probó que dosis regulares de ibuprofeno extendieron la vida útil de múltiples especies hasta un 15% más: “primero usamos la levadura del pan, que es un modelo de envejecimiento establecido, y vimos que la levadura tratada con ibuprofeno vivió más tiempo. Entonces probamos el mismo proceso con los gusanos y las moscas y vimos la misma prolongación de la vida útil. Además, estos organismos no sólo vivieron más tiempo, sino que también parecían sanos”, explica Polymenis.

Teniendo en cuenta la equivalencia para los humanos, si este tratamiento pudiera realizarse para nosotros, tendríamos alrededor de 12 años de vida sana extra. Se trata del primer paso de un interesante experimento que utilizaría este fármaco de venta sin receta desde 1980 y que se encuentra dentro de la “Lista de Medicamentos Esenciales” de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“No estamos seguros de por qué funciona, pero vale la pena explorar más a fondo. Este estudio fue una prueba de principio para mostrar que los medicamentos comunes, relativamente seguros en humanos, pueden ampliar la vida útil de muy diversos organismos. Por lo tanto, debería ser posible encontrar otros como el ibuprofeno con mejor capacidad para prolongar la vida, con el objetivo de añadir años de vida saludable a las personas”, aclara Polymenis.

Fuente: muyinteresante.es