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Donald Trump rechazará a los migrantes que pidan asilo en EEUU

El gobierno estadounidense inició gestiones este lunes para no aceptar más solicitudes de asilo de migrantes centroamericanos que llegan a la frontera mexicana, en un nuevo intento el ingreso irregular de extranjeros al país.

Según la nueva norma publicada en el Registro Federal, los solicitantes de asilo que pasan primero por otro país no podrán pedir asilo en la frontera sur estadounidense, a menos que hayan hecho la gestión en México sin éxito. También dispone excepciones para víctimas de tráfico de personas.

«Un extranjero que entre o intente entrar en EEUU a través de la frontera sur después de no haber solicitado protección en un tercer país fuera de sus países de ciudadanía, nacionalidad o de última residencia legal habitual que hubiese transitado en camino a EEUU no es apto para asilo», señaló la disposición.

La norma, que deberá entrar en vigencia el martes, se aplica incluso a niños que hayan cruzado la frontera solos.

«Esta medida reducirá dramáticamente el peso sobre nuestro sistema causado por los solicitantes de asilo que no buscan protección en el primer país disponible, los migrantes por razones económicas que carecen de miedo de persecución, y los traficantes y las organizaciones de crimen transnacional que se aprovechan del sistema«, indicó Kevin McAleenan, secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional.

Se espera que la normativa, ya criticada por los sectores opositores y activistas de derechos migratorios, sea disputada en tribunales. En un comunicado, el Departamento de Justicia argumentó que la regla «utiliza la autoridad delegada por el Congreso en (…) la Ley de Migración para mejorar la integridad del proceso de asilo colocando más restricciones o limitaciones a la elegibilidad de los extranjeros que busquen asilo en Estados Unidos».

Fuente: Infobae

Otra amenaza de Donald Trump a los indocumentados: “Desde mi primera hora de gobierno esa gente será expulsada”

El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos prometió que si alcanza la presidencia expulsará a millones de personas que viven en el país sin permiso de residencia y afirmó que no hacerlo pondría en peligro el bienestar del pueblo estadounidense. «Desde mi primera hora de gobierno, esa gente será expulsada».

«Cualquiera que haya entrado de forma ilegal en Estados Unidos está sujeto a la deportación», afirmó Donald Trump, en un discurso muy esperado que se produjo apenas unas horas después de su inesperada visita al presidente de México, Enrique Peña Nieto, en su primer viaje al extranjero como candidato republicano.

Sin embargo, el magnate neoyorquino también dijo que el equipo que ha propuesto para encargarse de la inmigración se centraría en expulsar a delincuentes, personas que han excedido la duración de sus visados y otros que suponen amenazas inmediatas de seguridad.

Trump no aclaró qué ocurriría con los que no han cometido delitos más allá de sus infracciones contra las leyes migratorias.

El encendido discurso de Trump, que pretendía poner fin a semanas de confusión sobre su postura en este tema, estaba lleno de frases con gancho para que sus leales simpatizantes aplaudieran.

Cualquier persona que viva en el país sin autorización y sea detenida «por cualquier crimen», afirmó, pasará de inmediato a un proceso de deportación. «No habrá amnistía», aseveró y señaló que los inmigrantes que estén en el país sin permiso de residencia y que quieran legalizar su situación u obtener la ciudadanía deben volver a sus países de origen para lograrlo.

En el discurso no hubo ninguna mención directa a una promesa clave de su campaña en las primarias, la creación de una «fuerza de deportación»que expulsaría a todos los 11 millones de inmigrantes que se calcula viven en el país en situación irregular.

En cambio, Trump repitió el argumento estándar republicano de que sólo puede iniciarse una conversación sobre esos inmigrantes cuando se hayan asegurado las fronteras, evitando el gran escollo que ha frustrado intentos anteriores de reformar en el Congreso la regulación migratoria.

Esa omisión no molestó a Dan Stein, que lidera la Federation for American Immigration Reform, un grupo que pide políticas migratorias más duras. Stein describió el discurso como la base de un «una estrategia coherente y practicable».

«Pero lo que es incluso más importante que los detalles del plan en sí», señaló Stain, «Trump presentó el principio más fundamental de la auténtica reforma migratoria: la política existe para proteger y servir ‘al bienestar del pueblo estadounidense’ y ‘proteger todos los aspectos de la vida estadounidense»‘.

Las voces críticas, por su parte, afirmaron que el hecho de que Trump eludiera entrar en el destino de los que viven de forma pacífica en Estados Unidos sin permiso de residencia no compensa su estrategia general.

«Sigue siendo la posición más extrema de cualquier aspirante moderno a la presidencia», dijo Frank Sharry, destacado activista proinmigración. «Es profundamente impopular entre los votantes y profundamente antiestadounidense».

Aunque se retractó de su promesa anterior de deportar a todos los inmigrantes irregulares del país, el tono agresivo de Trump en Phoenix fue un cambio respecto a la actitud que había mostrado antes del miércoles. De forma mucho más contenida, Trump describió a los mexicanos como «gente increíble» cuando compareció junto a Peña Nieto en la capital mexicana.

Los buenos sentimientos de su primera reunión con un jefe de Estado desde que asumió la candidatura del partido no duraron mucho, y horas después de que abandonara Ciudad de México, se abrió una disputa sobre la parte más polémica de los planes de Trump contra la inmigración irregular: su insistencia en que México debe pagar la construcción de un muro a lo largo de las 2.000 millas de frontera sur de Estados Unidos.

Durante su comparecencia por la tarde junto a Peña Nieto, Trump dijo a la prensa que no habían hablado de quién pagaría un proyecto que se estima costaría miles de millones. El presidente de México guardó silencio en ese momento, pero después tuiteó: «Al inicio de la conversación con Donald Trump, dejé claro que México no pagará por el muro». La reunión se celebró a puerta cerrada y resultaba imposible saber quién decía la verdad.

Trump dijo ante un alborotado público de Arizona que respeta al presidente mexicano. «Estuvimos de acuerdo en la importancia de poner fin al flujo ilegal de drogas, dinero, armas y personas por nuestra frontera y acabar con el negocio de los cárteles», fijo.

Sin embargo, ya en territorio estadounidense abordó de forma directa una pregunta que había eludido cuando se le planteó en México.

«México pagará el muro, al 100%», dijo el empresario neoyorquino. «Aún no lo saben, pero van a pagar el muro».

El presidente mexicano, sin embargo, dijo en Twitter que había planteado el tema al principio de su encuentro y «a partir de ahí, la conversación abordó otros temas y se desarrolló de manera respetuosa».

Trump fue vitoreado en Arizona, pero su visita provocó descontento y protestas en México. El candidato es muy impopular en el país, debido en gran parte a unas declaraciones que hizo al inicio de su campaña en las que describió México como una fuente de violadores y delincuentes. En los meses posteriores sumó otras críticas contra el país en materia de libre comercio, inmigración irregular y seguridad de fronteras.

En un acto de campaña en Ohio, la demócrata Hillary Clinton criticó la comparecencia de Trump en México y defendió su propia experiencia trabajando con mandatarios extranjeros cuando era la máxima responsable diplomática del país.

«La gente tiene que saber que puede contar contigo, que no dirás una cosa un día y algo totalmente diferente al día siguiente», dijo ante la American Legion en Cincinnati.

 Fuente: Infobae

Guatemala lamenta planes de EEUU de deportar a familias de inmigrantes

Guatemala criticó el martes los planes de Washington de realizar una serie de redadas para deportar a cientos de familias inmigrantes, niños y jóvenes que ingresaron ilegalmente al país desde comienzos del año pasado y que fueron reportados por medios estadounidenses.

Citando fuentes cercanas a la operación, el diario The Washington Post informó la semana pasada que la campaña podría empezar tan pronto como a principios de enero, en lo que sería el primer esfuerzo a gran escala para deportar a las familias que han huido de la violencia en Centroamérica.

El Gobierno de Estados Unidos hasta ahora no se ha pronunciado oficialmente.

En un comunicado, el Gobierno de Guatemala expresó su «profunda preocupación» sobre los planes y dijo que estará atento «a que los operativos se realicen bajo estrictas normas de respeto, profesionalismo y ética».

El Salvador también lamentó la operación en un comunicado emitido el fin de semana en el que advirtió que la medida no ofrece una respuesta de fondo el problema migratorio en la región.

El Gobierno de Honduras por su parte dijo desconocer oficialmente los planes de Estados Unidos.

 

Fuente: Reuters

Papa Francisco pide ayuda para inmigrantes cubanos varados en Centroamérica

El Papa Francisco instó el domingo a los gobiernos de Centroamérica a que encuentren una solución urgente para ayudar a los miles de inmigrantes cubanos que buscan llegar a Estados Unidos pero se encuentran varados entre Costa Rica y Nicaragua.

El Gobierno de Managua ha impedido que el creciente número de cubanos que intenta llegar a Estados Unidos y quedó retenido en Costa Rica cruce su territorio. Se estima que hay unos 5.000 cubanos en la frontera.

Hablando desde su ventana frente a la Plaza de San Pedro, ante decenas de miles de personas congregadas para recibir su bendición dominical, Francisco dijo que muchos de los bloqueados son víctimas del tráfico de personas.

«Pido a los países de la región que reanuden generosamente los esfuerzos para encontrar una rápida solución a este drama humanitario», afirmó.

Centroamérica y México han registrado un aumento de inmigrantes procedentes de la isla de gobierno comunista, ya que el proceso de acercamiento entre Washington y La Habana abre la posibilidad de que los actuales derechos de asilo para los cubanos en Estados Unidos acaben pronto.

La semana pasada, el Gobierno nicaragüense propuso que el Ejecutivo estadounidense traslada por vía aérea a los migrantes directamente desde Costa Rica a Estados Unidos. Las autoridades costarricenses han intentado convencer tanto a Belice como a Guatemala de que permitan pasar a los cubanos en camino a México.

Se espera que la situación de los inmigrantes sea el asunto central del viaje que hará Francisco en febrero a México, donde oficiará una misa en Ciudad Juárez, a metros de la frontera con Texas.

 

Fuente: Reuters

 

Cuba culpa a EEUU por crisis migratoria en Centroamérica

El Gobierno de Cuba culpó el martes a una ley de inmigración estadounidense conocida como «pie seco, pie mojado» por una crisis migratoria en la que más de 1.000 cubanos han quedado varados en distintos pasos fronterizos de América Central mientras intentaban llegar a Estados Unidos.

Los migrantes cubanos han avanzado hacia el norte pasando por Panamá, Costa Rica y Nicaragua, tratando de llegar finalmente a Estados Unidos, donde reciben un tratamiento especial que les da la bienvenida sin una visa. Pero Nicaragua, un aliado cercano de Cuba, cerró el domingo su frontera con Costa Rica para detenerlos.

«El Ministerio de Relaciones Exteriores desea enfatizar que estos ciudadanos son víctimas de la politización del tema migratorio por parte del Gobierno de los Estados Unidos», dijo un comunicado leído en el noticiero nacional y publicado en el sitio de internet del diario cubano Granma.

Este es el primer reporte en los medios de comunicación de Cuba sobre la crisis migratoria en América Central, pero no mencionó la decisión de Nicaragua de cerrar su frontera.

La Habana dijo que está en contacto con los gobiernos centroamericanos involucrados para encontrar una solución y sostuvo que sus ciudadanos también son víctimas de traficantes de personas y grupos criminales que se aprovechan de su situación.

Desde que en 1994 Washington implementó la llamada política «pie seco, pie mojado», los cubanos que llegan a suelo estadounidense por tierra pueden legalizar su situación, mientras que los que sean atrapados en el mar son deportados.

Pero en momentos en que las relaciones entre Estados Unidos y Cuba han mejorado gracias a la distensión de diciembre pasado, la migración cubana a Estados Unidos ha aumentado ya que los cubanos anticipan un posible fin al trato preferencial.

Fuentes oficiales de inmigración de Costa Rica dicen que en el último año se incrementó el número de cubanos que atraviesan el país. Hasta septiembre del 2015, 12.166 cubanos habían pasado por la nación centroamericana rumbo a Estados Unidos.

 

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos reportó que entre el 1 de octubre del 2014 y el 30 de septiembre del 2015 llegaron 43.159 cubanos al país, mientras que durante todo el pasado año fiscal, de octubre del 2013 a septiembre del 2014, fueron 24.278.

La Habana sostiene que la ley estadounidense, conocida oficialmente como Ley de Ajuste Cubano, es una política que busca atraer intencionalmente a sus ciudadanos a un viaje peligroso.

«Esta política estimula la emigración irregular desde Cuba hacia los Estados Unidos y constituye una violación de la letra y el espíritu de los Acuerdos Migratorios en vigor, mediante los cuales ambos países asumieron la obligación de garantizar una emigración legal, segura y ordenada», dijo el comunicado.

Unos 1.200 cubanos quedaron varados en Panamá cuando trataban de ingresar a Costa Rica luego de que el Gobierno de se país endureció su política de inmigración. Costa Rica luego dió pie atrás y permitió el ingreso de los cubanos el sábado, pero ellos fueron detenidos en la frontera con Nicaragua el domingo.

Nicaragua acusó a Costa Rica de provocar una «crisis humanitaria» al permitir el avance de los migrantes cubanos.

 

Fuente: Reuters

Obama: La inmigración es una tradición para EEUU

Con la Oficina Oval decorada en color verde, el presidente Barack Obama promovió el martes los lazos entre Estados Unidos e Irlanda en el Día de San Patricio como prueba de una tradición amigable con los inmigrantes.

El mandatario y el primer ministro irlandés Enda Kenny exhortaron al Congreso a seguir las iniciativas de Obama en inmigración.

Obama recibió a Kenny el martes por su reunión anual del Día de San Patricio, luego lo acompañó al desayuno anual Amigos de Irlanda en el Capitolio. Obama defendió las medidas ejecutivas que ha tomado para proteger a millones de personas en Estados Unidos de la deportación, si bien reconoce que, debido a una demanda republicana, estas acciones se «actualmente están detenidas en tribunales».

«Compartimos el punto de vista de que una de las grandes fortalezas de Estados Unidos siempre has sido su disposición a dar la bienvenida a los inmigrantes», manifestó Obama. «Esto es lo que nos hace únicos y especiales».

Kenny, quien se ha vuelto un rostro familiar en la Casa Blanca después de años de visitas por el Día de San Patricio, dijo que las políticas migratorias de Estados Unidos son prioridad en Irlanda. En una clara referencia al Congreso, indicó que espera que en algún momento el liderazgo político en Washington pueda encontrar un camino para «lidiar realmente con esto».

Obama y el líder irlandés también aprovecharon para promover la necesidad de finalizar un importante acuerdo comercial entre Estados Unidos y Europa, con Kenny diciendo que quería verlo terminado antes de que expire el mandato de Obama. Los dos líderes también hablaron de la amenaza grupo extremista Estado Islámico y la situación en el este de Ucrania.

El vicepresidente Joe Biden inició el día de festividades patricias con un desayuno en el Observatorio Naval, la residencia oficial del vicepresidente, donde Biden departió con Kenny, el juez de la Corte Suprema Anthony Kennedy y prominentes estadounidenses de origen irlandés.

 

Fuente: AP

California emite 59,000 licencias de manejo a indocumentados

California emitió 59.000 licencias de manejo a inmigrantes no autorizados a vivir en el país en el primer mes en que comenzaron a solicitarlas, dijeron el miércoles autoridades estatales.

En total, 236.000 inmigrantes sin permiso de residencia comenzaron el proceso de solicitud en enero, informó el Departamento de Vehículos Motorizados en un comunicado.

California prevé emitir 1,4 millones de licencias en los siguientes tres años bajo un programa que otorga permisos para manejar sin importar el estatus migratorio de la persona.

La semana pasada, dicho departamento informó que iba a ofrecer más citas a los solicitantes en momentos en que las autoridades tratan de mantener bajos los tiempos de espera.

A comienzos de enero, cientos de inmigrantes se formaron en oficinas designadas por el Departamento de Vehículos Motorizados para sacar cita.

La mayoría de los nuevos solicitantes debe hacer más de un viaje a la oficina vehicular. Primero deben entregar sus documentos y hacer un examen escrito y, posteriormente, deben aprobar una prueba de conducción.

Fuente: elnuevoherald.com