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El temor de Rafael Correa por el acuerdo entre Colombia y las FARC

Ecuador está reforzando su frontera con Colombia ante los posibles impactos que pudieran producirse en esa zona tras el anuncio del acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, dijo el presidente ecuatoriano, Rafael Correa.

«Históricamente, en esta clase de procesos hay una parte de milicianos que no se desmoviliza y se convierte en bandas desorganizadas y delictivas«, dijo Correa en un encuentro con periodistas en la provincia suroccidental del Guayas.

El mandatario, quien consideró una gran noticia el acuerdo y dijo que «el balance de la paz con las FARC es tremendamente positivo para Colombia y Ecuador», admitió, sin embargo, que «puede haber problemas«.

«Estamos atentos al proceso colombiano. Nos hemos preparado para eso«, declaró.

Recordó que cuando se desmovilizaron los paramilitares en el vecino país «hubo un sector que no aceptó el desarme (…) y son las Águilas Negras, etcétera, que operan en la frontera», indicó al señalar que «algo similar puede pasar con parte de las FARC«.

«Por eso hemos tomado todas las precauciones, estamos reforzando fronteras, teniendo una gran comunicación y coordinación con Colombia, pero todo esto puede mitigar los impactos, no eliminarlos totalmente«, admitió.

Fuente: Infobae

Histórico: el gobierno colombiano y las FARC firmaron el cese definitivo del fuego

El gobierno colombiano y las FARC oficializaron este jueves en La Habana el abandono de las armas por parte de la guerrilla y la garantía de seguridad para los desmovilizados.

Uno de los puntos del acuerdo establece que Naciones Unidas tomará la totalidad de las armas de las FARC. «La ONU recibe la totalidad del armamento de las FARC-EP para destinarlo a la construcción de 3 monumentos, acordados entre el gobierno nacional y las FARC-EP», señaló el acuerdo suscrito en La Habana para un cese del fuego definitivo en Colombia.

El pacto remarca que las FARC terminarán la entrega de armas a Naciones Unidas 180 días a contar a partir de este jueves.

Además, según el documento, una vez que entre en vigor el acuerdo, a partir del primer día «la Fuerza Pública reorganizará sus esquemas para que las FARC puedan retornar y reorganizarse en 23 zonas». A partir del día cinco, se «desplazarán a esas zonas siguiendo las rutas establecidos en el acuerdo».

Tras firmar el acuerdo, el jefe de las FARC, Timoleón Jiménez alias«Timochenko», advirtió durante su discurso que el gobierno colombiano y la guerrilla están muy cerca de la firma del acuerdo final. «Estamos a las puertas de un acuerdo final», aseguró, y deseó «que este sea el último día de la guerra».

Por su parte, el presidente cubano Raúl Castro, garante del diálogo en La Habana, declaró: «El proceso de paz no tiene vuelta atrás. Ésta es la victoria de Colombia pero también de toda nuestra América». Y agregó: «Ante las diferencias, diálogo. Ante los retos, concertación. La paz en Colombia será una esperanza para millones de personas en el planeta que luchan por sobrevivir».

También tomó la palabra el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien tras manifestar su «profunda admiración» por los equipos negociadores, señaló que «el proceso de paz colombiano valida la perseverancia de todos aquellos que pelean por poner fin a los conflictos en todo el mundo».

El gobierno colombiano y las FARC negocian desde noviembre de 2012 en La Habana un acuerdo que permita establecer una paz «duradera y estable» en Colombia, con base en una agenda de seis puntos, de los cuales han alcanzado pactos provisionales en cinco, entre ellos uno de lucha contra el narcotráfico y otro de reparación a las víctimas.

Las partes anunciaron que se concluyó la discusión sobre el espinoso punto sobre el fin el conflicto, que incluye el alto el fuego, la dejación de armas, el cese de hostilidades y las garantías de seguridad para los rebeldes.

El acto en La Habana estuvo encabezado por Santos y el jefe supremo de las FARC, Timoleón Jiménez, «Timochenko». Además, estuvieron presentes representantes de los países garantes del proceso de paz: por Cuba, el presidente Raúl Castro, y por Noruega, el canciller Borge Brende; y de los países acompañantes: los presidentes de Chile, Michelle Bachelet, y de Venezuela, Nicolás Maduro.

La firma de este acuerdo sobre el fin del conflicto con las FARC abre la puerta para sellar la paz definitiva, que, según anunciaron las partes, puede tener lugar en las próximas semanas.

El conflicto colombiano ha enfrentado durante más de 50 años a guerrillas, paramilitares, miembros de la fuerza pública y grupos del narcotráfico y ha dejado un saldo de alrededor de 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.

Desesperada búsqueda de la periodista española raptada por el ELN

El Ministerio de Defensa de Colombia anunció el envío de refuerzos militares y policiales a la zona del Catatumbo, donde en la tarde del domingo se perdió el rastro de la periodista española Salud Hernández Mora, para tratar de dar con su paradero.

«En estos momentos se encuentran desplegadas las capacidades de inteligencia, cubrimiento de área y se dispuso el envío inmediato de refuerzos a la zona para continuar con las actividades que permitan establecer el paradero y real situación de la señora Salud Hernández Mora», señaló el Ministerio en un comunicado.

La información no confirma versiones que han circulado sobre un supuesto secuestro de la periodista por parte de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y trata el caso como una «posible desaparición».

El periódico bogotano El Tiempo, del cual es columnista Hernández, denunció que desde el sábado se perdió el rastro de la periodista, que también es corresponsal del diario español El Mundo, y que la última vez que se le vio estaba en El Tarra, municipio que forma parte de la convulsa zona del Catatumbo.

Hernández es conocida por sus posturas radicales contra los grupos guerrilleros y susácidas críticas al proceso de paz del Gobierno con las FARC.

«La periodista, que no pidió protección de la Fuerza Pública, fue vista por última vez en el casco urbano de El Tarra el sábado 21 de mayo, hacia la una de la tarde. Se han conocido versiones de que podría estar en la vereda Filogringo, municipio de El Tarra», añade el comunicado.

En la zona de El Tarra hay una fuerte presencia de grupos guerrilleros, especialmente del ELN y del Frente Libardo Mora Toro, un reducto del Ejército Popular de Liberación (EPL), al que el Gobierno considera una banda dedicada al narcotráfico.

El Ministerio de Defensa añadió que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, «ordenó establecer de manera prioritaria el paradero de la periodista», motivo por el cual se reforzó la operación en la zona.

El refuerzo incluye el traslado al Catatumbo de una comisión especial del grupo de lucha contra la extorsión y el secuestro Gaula, «la cual ya avanza en la recopilación de testimonios y evidencias que permitan establecer el paradero de la comunicadora».

El comunicado señala que, las informaciones que han llegado a las autoridades señalan que Hernández, quien vive desde hace varios años en Colombia, «se encontraba en la zona desde hace unos 20 días efectuando un trabajo de campo afín con su profesión».

Por su parte, el diario español El Mundo confirmó este lunes el secuestro de su corresponsal por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

La página web del periódico citó fuentes militares para confirmar el secuestro de Hernández Mora por parte de la guerrilla.

Fuente: Infobae

Capturan a «Johana», guerrillera de las FARC contacto directo del «Chapo» Guzmán

Una guerrillera del frente 48 de las FARC que servía de enlace con el cártel de las drogas de Sinaloa fue capturada por el Ejército colombiano en una zona rural del departamento del Putumayo, en el sur del país, informaron fuentes castrenses.

La capturada, de 27 años, fue identificada solo con el alias de «Johana» y era la responsable de organizar el envío de la droga hacia Centroamérica en coordinación con el cártel mexicano que dirige el capo Joaquín «El Chapo» Guzmán, según un comunicado del Ejército.

La operación militar se desarrolló en la aldea de Mayoyoque, área rural del municipio de Puerto Guzmán (Putumayo) por miembros del Ejército colombiano.

La información agregó que «Johana» también era la encargada de recibir el pago por parte de los narcotraficantes de la organización criminal sinaloense de la cocaína que producían en el Putumayo.

Según el Ejército, la guerrillera formaba parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias deColombia (FARC) desde hacía 10 años y sobre ella pesaban cinco órdenes de captura por los delitos de utilización y métodos de guerra ilícitos, concierto para delinquir con fines terroristas, rebelión, secuestro y narcotráfico.

Es un triángulo que comenzó a gestarse hacia 2008. Se trata del entramado de terrorismo, narcotráfico y territorialidad que fue pactado entre Hugo Chávez, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el grupo terrorista islámico Hezbollah. Ese acuerdo recibió su impulso definitivo aquel año, cuando los regímenes de Venezuela y de Irán estrecharon sus lazos definitivamente. Eran tiempos del caudillo bolivariano y del presidente Mahmoud Ahmadinejad. El pacto, desde luego, fue continuado por Nicolás Maduro al pie de la letra.

Las FARC, el grupo insurgente más antiguo de América Latina, son catalogadas por la Unión Europea y los Estados Unidos como un grupo terrorista con una amplia actividad narco en la región. Su penetración comienza en México y se extiende hasta el sur, en la Argentina.

Los lazos que tejió a lo largo de las últimas décadas le proporcionaron los mejores contactos con los capos de los cárteles de la droga más sangrientos. Entre ellos, figura el de Sinaloa. Estos vínculos no cesan, pese a que desde hace dos años las FARC dicen estar impulsando el diálogo de paz con el gobierno constitucional de Colombia.

 

Fuente: Infobae

Santos no reanudará proceso de paz hasta que sean liberados los secuestrados

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, mantendrá suspendido el proceso de paz hasta que las FARC “demuestren su voluntad de paz” y liberen a los secuestrados, entre ellos el general Rubén Darío Alzate, y pidió a los países garantes de las negociaciones (Cuba y Noruega) su mediación.

“Mientras esta situación no se solucione les he reiterado a los negociadores que no podrán viajar a La Habana para reanudar las negociaciones”, dijo el presidente en una alocución al país después de reunirse en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, con su equipo negociador.

Los negociadores del Gobierno, que mañana debían iniciar en La Habana el ciclo 31 de diálogos con las FARC, no viajaron este lunes, como estaba previsto, por orden del presidente tras el secuestro del general Alzate, comandante de la Fuerza de Tarea Titán, un suboficial y una abogada que lo acompañaban ayer en el remoto caserío chocoano de Las Mercedes.

“A las FARC les exijo, y no solo yo, se lo exigen nuestra nación y toda la comunidad internacional, que demuestren su voluntad de paz con acciones y no solo con palabras”,

enfatizó el jefe de Estado.

El presidente se refirió también al reciente asesinato de dos indígenas en el departamento del Cauca (suroeste) por miembros de esa guerrilla y al secuestro de otros dos militares en Arauca (este) la semana pasada.

Santos subrayó su decisión de seguir negociando con la guerrilla en medio de la guerra sin un cese al fuego bilateral, como han vuelto a pedir este lunes políticos de izquierdas y movimientos sociales, pues aseguró que el objetivo es acabar el conflicto de medio siglo de una vez por todas, con un acuerdo de paz, y no parcialmente.

“Estamos hablando de parar la guerra de una vez por todas, esto se logra con la terminación del conflicto, no con una simple tregua. Créanme, conversar en medio del conflicto es la mejor manera de ponerle punto final a esta absurda guerra”,

manifestó.

Además, el presidente solicitó “la intervención de los países garantes (Cuba y Noruega)” en esta crisis derivada de los secuestros para que “se pueda encontrar rápidamente la respuesta que el país está esperando”.

Y manifestó que, por ahora, “el compromiso de las FARC está puesto a prueba. De su decisión depende seguir avanzando hacia el fin del conflicto y la reconciliación”.

Tras la alocución de Santos, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, ratificó ante los periodistas que “el Gobierno sigue comprometido con la búsqueda de una solución negociada al conflicto armado”, al confiar en que “las FARC demuestren voluntad política clara para seguir avanzando en el proceso”.

Reconoció que el secuestro del domingo en el Chocó es “la dificultad más grave desde que se comenzó el proceso”, pero pidió a sus compatriotas que “tengan la claridad de que hay un gobierno dispuesto a buscar la paz”./EFE

Las FARC piden que se reconozca responsabilidad de EE.UU. en conflicto colombiano

Luis Eliécer Rueda Vernaza, alias Matías Aldecoa, miembro del equipo negociador de las FARC en los diálogos de paz con el Gobierno colombiano, lee un comunicado a la prensa en el Palacio de Convenciones de La Habana (Cuba). EFE

– Luis Eliécer Rueda Vernaza, alias Matías Aldecoa, miembro del equipo negociador de las FARC en los diálogos de paz con el Gobierno colombiano, lee un comunicado a la prensa en el Palacio de Convenciones de La Habana (Cuba). EFE

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) pidieron hoy que el proceso de paz de La Habana reconozca la responsabilidad «central» que Estados Unidos y otras potencias extranjeras tienen en el conflicto colombiano y ante sus víctimas.

El equipo negociador de la guerrilla divulgó en La Habana un comunicado en el que insiste en señalar la responsabilidad «múltiple» y «sistémica» de diferentes actores en el conflicto, entre ellos los partidos políticos dominantes, empresas trasnacionales, medios de comunicación y potencias extranjeras como Estados Unidos.

«Se hará una declaración de reconocimiento de responsabilidad central de los Estados Unidos en el origen, la persistencia, las dinámicas de expansión, escalamiento e intensificación en las diferentes fases y facetas del conflicto, con la consecuente generación de procesos de victimización sistemática», indica la declaración, que fue leída ante los medios por el guerrillero «Matías Aldecoa».

Las FARC consideran que la incumbencia del país norteamericano en elconflicto armado de Colombia, que ya dura medio siglo, resulta de la «imposición» de sus «intereses geopolíticos y económicos» o de la «Doctrina de la seguridad nacional» y de la «guerra contrainsurgente».

Apuntan otros factores como «la conducción político-militar de la guerra por parte del Departamento de Estado y en especial del Comando Sur», la «intervención y participación directa» de marines en operativos militares y la instalación de bases militares en Colombia.

Según la guerrilla, EE.UU. también ha financiado la guerra de forma «permanente», ha formado «mandos militares en la Escuela de las Américas», ha asesorado militarmente y ha promovido «operaciones encubiertas y de diversionismo ideológico por parte de la CIA y de la DEA».

«Asimismo, se declarará un reconocimiento de responsabilidad por parte de los servicios de inteligencia británicos e israelí por su intervención permanente a lo largo del conflicto, estimulando su reproducción, escalonamiento e intensificación», agregan las FARC.

Los negociadores de paz de la guerrilla suman estas propuestas a otras divulgadas en las últimas semanas en el marco del debate del tema de las víctimas del conflicto, que actualmente centra los diálogos de paz.

El Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) adelantan desde hace casi dos años este proceso que tiene sede permanente en Cuba./EFE

Las Farc proponen realizar un censo nacional de víctimas del conflicto

La delegación de las Farc en la mesa de diálogos con el Gobierno propuso hoy la realización de un censo nacional de víctimas con el fin de «aproximar» una cuantificación de las mismas para ajustarla a la realidad histórica del conflicto interno.

Esta es una de las cinco propuestas incluidas en un comunicado de la guerrilla divulgado este domingo a los medios antes de otra jornada de negociaciones con los delegados del Gobierno de Juan Manuel Santos en el Palacio de Convenciones de La Habana, sede permanente de las conversaciones desde hace casi dos años.

En concreto, las Farc piden que se realice un censo nacional de víctimas del conflicto dentro de los dieciocho meses siguientes a la firma de un eventual acuerdo final de paz con el Gobierno y para ello también proponen conformar la «Comisión Nacional del Censo de Víctimas del Conflicto».

Esa comisión estaría integrada por representantes de las organizaciones nacionales de víctimas, académicos, expertos y funcionarios del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), entidad estatal responsable de las estadísticas oficiales.

El texto, leído por Rubín Morro, uno de los miembros del Estado Mayor Central de las Farc incorporados recientemente al equipo negociador, plantea que el Estado reconozca que el modelo y la política económica han sido factores históricos del origen y la persistencia de procesos de «victimización política, económica, social, cultural y ambiental».

La propuesta también incluye que se reconozca la condición de «víctimas colectivas» a «militantes, simpatizantes o activistas de fuerzas políticas opositoras, democráticas o revolucionarias, de movimientos sociales y sindicales, o de organizaciones de derechos humanos».

En ese sentido alegan que esas fuerzas y organizaciones se deben considerar «víctimas colectivas» y como tal tener un reconocimiento «especial».

Asimismo, piden la formulación de una «tipología», con «perspectiva de género», de las víctimas del conflicto según los hechos que les afectaron para una «mayor cualificación» de su reconocimiento y de sus derechos, que tenga en cuenta parámetros internacionales y especificidades del conflicto colombiano.

Para el grupo insurgente el reconocimiento de las víctimas del conflicto en los términos establecidos «constituirá la base para el reconocimiento y materialización real y efectiva de sus derechos, incluida su condición de sujetos políticos individuales y colectivos».

En este momento, la mesa de conversaciones de paz desarrolla en la capital cubana su trigésimo ciclo de negociaciones, en el que se discute el punto de las víctimas del conflicto, abierto en agosto pasado y que el próximo 2 de noviembre recibirá en audiencia a la cuarta delegación de víctimas.

Desde que comenzó este proceso en noviembre de 2012, el Gobierno colombiano y la guerrilla han logrado preacuerdos sobre los tres primeros puntos llevados a la mesa, el de la tierra, participación política y drogas y narcotráfico.

En más de cinco décadas el conflicto colombiano ha dejado más de 6,5 millones de víctimas, con 220.000 muertos, unos 25.000 desaparecidos, 5,7 millones de desplazados y 27.000 secuestrados, según datos del Centro de Memoria Histórica de Colombia./EFE