Cuánto hay que correr para quemar las calorías de una hamburguesa

El hábito de consumir comida rápida está instalado en la mayoría de los países del mundo, más que nada en los occidentales. Sin embargo, son cada vez más las personas que apuestan a una vida más sana.
En esta parte del planeta, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la venta de alimentos procesados de manera industrial aumentaron durante los últimos 13 años en todo América Latina, menos en Argentina. El informe reveló que las tasas de crecimiento superior se observaron en Perú (107%), Bolivia (129,8%) y Uruguay (146,4%), mientras que en el país cayó un 4,4%.
Sin embargo, miles de personas acuden a este tipo de alimentos de manera diaria por falta de tiempo en su agenda cotidiana.

¿Cuántas calorías tiene un combo promedio?

Una hamburguesa, con papas medianas y un refresco mediano de una casa de comida rápida suman 989 calorías entre los tres. Un combo pequeño llega a 699, si se opta por una gaseosa libre de calorías.

¿Cuánto ejercicio se debe hacer para quemar un combo?

Los especialistas en nutrición de la Universidad de Harvard aseguran que correr durante media hora a un ritmo moderado (1 kilómetro cada 7,5 minutos) quema alrededor de 300 calorías.
O sea, que para eliminar del sistema un combo grande (mil calorías) se debe correr durante una hora y 40 minutos (13,3 kilómetros), andar en bicicleta fija a un ritmo moderado por más de cinco horas o por tres si es a una intensidad alta.
Para erradicar uno pequeño (700 calorías) se debería correr aproximadamente una hora y 10 minutos (9,3 kilómetros), un poco más de dos horas de bici a toda potencia o, por qué no, bailar por casi siete horas.
Fuente: Infobae

¿Que sucede si no ingieres azúcar durante un mes?

Cansancio, mal humor, incluso una especie de síndrome de abstinencia.

Es lo que siente Sacha Harland, un holandés de 22 años, cuando comienza su experimento.

Debe pasar un mes sin consumir productos que tengan azúcar añadido, alcohol y comida chatarra, y en los primeros días el reto le parece enorme.

Así lo cuenta en la primera parte de Guy gives up added sugar and alcohol for 1 month (Un tipo deja el azúcar añadido por un mes), el último documental de la productora holandesa LifeHunters.

En su primera semana a base de jugos naturales, fruta, verdura y otros alimentos no procesados, Harland pasa hambre constantemente y se siente falto de energía.

Además, se muere de envidia cuando un compañero disfruta de una pizza mientras él se conforma con una ensalada.

En el cine tiene que renunciar a las palomitas dulces y al refresco, y la única opción sin azúcar que encuentra es un botellín de agua.

Eso, la escasez de opciones, es algo con lo que se encuentra constantemente.

Y es que hasta los productos que no son considerados dulces, como las papas fritas, la salsa de tomate industrial o las sopas de supermercado, tienen sacarosa.

“Una sorpresa agradable”

“Lo más difícil fue pasar la primera semana y media. Tenía que buscar qué podía comer y qué no, y fue complicado”, le confirma a BBC Mundo.

“Aunque después me fui acostumbrando” a leer etiquetas, añade.

Pero además de habituarse a su nueva rutina alimenticia, el documental cuenta que a los 25 días de dieta comienza a sentir los beneficios.

Él mismo lo relata a cámara: “La última semana (del experimento) está a punto de terminar y me levanto con más facilidad y tengo más energía”.

“Ha sido una sorpresa agradable, ya que no pensaba que físicamente me sentiría tan diferente”, añade.

Además, una médico deportiva le confirma que su sensación se corresponde a un cambio real en su cuerpo.

Tras someterlo a varias pruebas, le informa que perdió cuatro kilos, que su colesterol se redujo en un 8% y que su presión sanguínea es 10 puntos menor que cuando inició el proceso.

“Ya que cada vez es más difícil comer alimentos saludables, queríamos saber cómo se siente una persona que renuncia al azúcar, el alcohol y los aditivos durante un mes, y también cómo influye esa decisión en su cuerpo y sus condiciones físicas”, dice a Erik Hensel, uno de los responsables de LifeHunters, a BBC Mundo.

El video que recoge el proceso cuenta ya con más de cuatro millones de visitas en YouTube, tantos como logró el anterior proyecto de la productora, un video en el que hacían pasar los productos de la cadena de comida McDonald’s por comida ecológica en una feria gastronómica.

¿Pero qué respaldo científico tiene lo que cuenta el último documental de LifeHunters?

¿Cualquiera que dejara de tomar azúcar, alcohol y comida chatarra experimentaría los mismos cambios que su protagonista, Sacha Harland?

BBC Mundo se lo preguntó a dos especialistas.

Menos del 5% de calorías diarias

“Depende de la cantidad de azúcar y alcohol que consuma antes de someterse a la dieta”, dice Samuel Durán, el presidente del Colegio de Nutricionistas de Chile a BBC Mundo.

“Sería raro que alguien que consuma una cantidad normal sintiera esos cambios”, explica.

Según la Organización Mundial de la Salud, esa cantidad normal diaria de azúcar, la que permitiría cumplir con “una dieta sana óptima”, debería ser el equivalente a un 5% del total de calorías ingeridas.

Y en su defecto, no más del 10%.

Esta es la recomendación de la OMS para una persona adulta que consuma aproximadamente 2.000 calorías al día.

Siguiendo la recomendación del 10%, sería un máximo de 50 gramos de azúcar al día, equivalente a unas 12 cucharaditas.

Siguiendo la recomendación del 5% para una dieta óptima y un bienestar adicional, serían 25 gramos al día o 6 cucharaditas de azúcar.

Un consumo superior podría llevar a desajustar los mecanismos de regulación que permiten al cuerpo almacenar y “quemar” los azúcares simples.

“Así que alquien cuyo consumo de calorías por azúcar sea superior al 20% de calorías diarias podría sentir mareos, temblores, transpiración o una ligera cefalea”, explica Durán.

“Pero sería alguien que lleva todo el día tomando café con muchas cucharadas de azúcar y jugos embotellados”, aclara.

“Lo más probable es no tener las sensaciones” del joven del documental, cree el experto.

Por su parte, Eduard Baladía, coordinador de la revista de Evidencia Científica y miembro de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas, es más tajante.

“Además, no es un estudio controlado, porque no toma en cuenta otros factores (que no sean el cambio en el consumo de azúcares añadidos, alcohol y productos con aditivos) o modificaciones que pudo haber hecho el sujeto consciente o inconscientemente, como por ejemplo aumentar el nivel de ejercicio”, aclara el experto.

“Por eso, como investigación no tiene ningún rigor y por tanto ninguna credibilidad”, sentencia.

“Eso sí, desde la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas estamos totalmente de acuerdo en que hay que limitar el consumo de azúcar añadido a menos del equivalente del 10% de la ingesta calórica diaria”, aclara.

E insiste en que esa recomendación se basa en investigaciones científicas rigurosas en las que se ha observado a miles de personas.

Por su parte, el protagonista del documental, el holandés Sacha Harland asegura que seguirá la recomendación, pero “sin obsesionarse”.

“He decidido buscar un equilibrio entre los azúcares y los alimentos sanos, ya que optar por un lado u otro te puede hacer realmente infeliz”, reconoce.

“Esa fue mi conclusión del experimento”.

 

Fuente: BBC

El Aceite de Oliva Reduce el Riesgo de Cáncer de Mama

El aceite de oliva virgen extra, afectan a un menor riesgo de tumores

Seguir una dieta mediterránea rica en aceite de oliva virgen extra puede contribuir a reducir el riesgo de cáncer de mama hasta en un 68%, según las conclusiones del último estudio llevado a cabo por la Universidad de Navarra y el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn).

La investigación comenzó en 2003 y contó con la participación de 4,282 mujeres españolas de entre 60 y 80 años con alto riesgo de enfermedad cardiovascular. Las voluntarias fueron distribuidas en tres grupos al azar: el primero, seguiría una dieta mediterránea rica en aceite de oliva virgen extra (facilitado gratuitamente a las participantes por los investigadores); el segundo, una dieta mediterránea con frutos secos aparte del aceite de oliva (con una media de 30gramos al día de aceite o 4 cucharas soperas); y, el último grupo, seguiría una dieta basada básicamente en la reducción de grasas. El experimento se llevó a cabo durante una media de 4,8 años.

Los resultados (entrevistas, controles grupales y análisis bioquímicos) revelaron que los dos primeros grupos presentaban un riesgo dos terceras partes más bajo de sufrir cáncer de mama que el tercer grupo. “Es un hallazgo muy fuerte. Pocas veces tenemos una noticia tan agradable que dar a la sociedad”, explica Miguel Angel Martínez-González, coordinador del trabajo.

Así pues, el trabajo ha confirmado que factores dietéticos tan específicos, como en este caso el aceite de oliva virgen extra, afectan a un menor riesgo de tumores. Se trata de la primera vez que se ofrecen resultados científicos al respecto.

El estudio ha sido publicado en la revista JAMA (Journal of the American Medical Association) Internal Medicine.

Fuente: elperiodicodeutah

Nuevo marcapasos inalámbrico, una alternativa no quirúrgica

Un diminuto marcapasos inalámbrico podría ofrecer a algunos pacientes de fallas cardíacas una alternativa no quirúrgica a los artefactos tradicionales, según un nuevo estudio, pero algunos médicos consideran que puede presentar algunos riesgos y advierten a los pacientes que no se precipiten a emplear la nueva tecnología.

Al contrario que los marcapasos tradicionales —que requieren un generador y cables implantados quirúrgicamente_, el nuevo marcapasos es un tubo diminuto inalámbrico que puede adosarse al costado derecho del corazón por medio de un catéter insertado por la pierna.

“Este es otro hito en el desarrollo de los marcapasos“, afirmó el doctor Christopher Granger, de la American Heart Association (Asociación Cardiológica Estadounidense), que no participó en el nuevo estudio, pero advirtió que los médicos necesitan tiempo para aprender a usar toda nueva tecnología y evitar problemas potenciales.

“Yo advertiría a los pacientes que se cuiden de ser uno de los primeros en recibirlo a menos que haya una razón poderosa”, afirmó.

En la nueva investigación, médicos de Australia, Canadá y Estados Unidos implantaron el minimarcapasos a más de 500 pacientes. Después de seis meses, casi el 7% de ellos reportaron efectos secundarios, incluso orificios en el corazón causados por el artefacto. En comparación, un 10% de los pacientes que reciben los marcapasos regulares padecen complicaciones.

El estudio fue publicado en línea el domingo por la revista New England Journal of Medicine y es presentado en una reunión de la European Society of Cardiology (Sociedad Europea de Cardiología) en Londres. La investigación fue financiada por el fabricante del marcapasos, St. Jude Medical.

El marcapasos en miniatura ya fue aprobado en Europa y el nuevo estudio probablemente será presentado a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés).

Sin embargo, un estudio sobre el dispositivo en Europa fue interrumpido dos veces el año pasado y en mayo cuando se reportó un número alarmante de complicaciones, incluso un caso en que el dispositivo se desalojó y se atascó en la arteria que conduce a los pulmones. Un marcapasos similar fabricado por Medtronic también ha sido licenciado en Europa.

Mientras la mayoría de los marcapasos tienen cables que los conectan a ambos lados del corazón, el nuevo marcapasos diminuto se asienta en el ventrículo derecho y no coordina los dos hemisferios cardíacos.

Los expertos calculan que el nuevo dispositivo podría resultar hasta para un 30% de los pacientes. Además carece de algunas funciones de los marcapasos tradicionales, como registrar las irregularidades en el ritmo cardíaco. “No puede controlar a los pacientes, de modo que deben ir al hospital para revisarse”, afirmó el doctor Jagmeet Singh, un vocero del American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología).

Fuente: panamaon.com

Beneficios de la Sandía

La sandía no solo es una deliciosa fruta para refrescarnos y mantenernos hidratados durante un día de calor sino que también está llena de nutrientes. La sandía contiene vitamina C, vitamina A, potasio y magnesio entre otros. Además, también contiene licopeno y beta caroteno, dos sustancias que tienen potencial para reducir el riesgo de cancer. El contenido de licopeno, beta caroteno y otros antioxidantes aumenta conforme la sandía madura, por eso para obtener la mayor nutrición, es necesario comer la sandía bien madura.

  1. La sandía es buena para el corazón : Estudios preliminares han encontrado que la sandía combate la acumulación de placa en las arterias que podría provocar un ataque al corazón. La sandía contiene citrulina la cual se transforma en arginina, dos aminoácidos que pueden ayudar a mantener las arterias, el flujo sanguíneo y la función cardiovascular en general.

    2. Sandía para bajar de peso: La sandía es baja en grasa y calorías (sólo 30 calorías por 100 g de sandía) pero rica en numerosos fitonutrientes y antioxidantes que son esenciales para una salud óptima. Una buena idea es cortar una sandía en cubitos y meterla a la nevera. Cada vez que sienta ansiedad por comer, cómase unos cubitos de sandía.

 3. La sandía es buena para los ojos : La sandía es una maravillosa fuente de beta caroteno el cual se convierte en el organismo en vitamina A. Esta vitamina ayuda a producir los pigmentos en la retina del ojo y protege contra la degeneración macular relacionada con la edad. También previene la ceguera nocturna. La sandía también contiene vitamina C, un antioxidante que podría reducir el riesgo de desarrollar cataratas.

4. Sandía para combatir la inflamación : La sandía tiene potencial para reducir la inflamación crónica, la cual se sospecha que causa enfermedades tales como el asma, la diabetes, la artritis, la enfermedad coronaria y ciertos tipos de cáncer. La sandía cuenta con un alto contenido de elementos antioxidantes, cuyo objetivo principal es viajar por todo el cuerpo buscando a los radicales libres para destruirlos. Los radicales libres se encuentran principalmente en los rayos del sol, el oxígeno que respiramos y también en la contaminación ambiental. Estos agentes causan mucho daño porque se adhieren a las paredes de los vasos sanguíneos y los bloquean. También dañan las células humanas, lo que conduce al desarrollo de diferentes formas de cánceres.

  5.  Sandía para cáncer de próstata : Estudios demuestran que un mayor consumo de licopeno se asocia con una mejor salud de la próstata y menos riesgo de desarrollar cáncer de próstata. En muchos lugares se dice que los tomates cocinados son una excelente comida para promover la salud de la próstata pues tienen un alto contenido de licopeno. Pero en realidad, la sandía madura podría tener hasta mayor contenido de licopeno que los tomates.

6. Sandía para los atletas : Es la fruta preferida por los atletas por sus propiedades para calmar la sed. Normalmente, los atletas se comen una sandía o beben un vaso de jugo de sandía un día antes de someterse a actividades extenuantes ya que la sandía mejora su condición física y mental.

  7. Sandía como viagra natural : La sandía  es rica en citrulina, un aminoácido que relaja y dilata los vasos sanguíneos de la misma manera que el viagra y otras medicinas para tratar la disfunción eréctil. La mala noticia es que los expertos no saben cuánta cantidad de sandía es necesaria para obtener el mismo efecto de la viagra.

8. Sandía para rejuvenecer : Con consumir tan sólo 2 tazas de sandía al día la piel se puede ver más joven. Una investigación demostró que la sandía reduce el riesgo de daños en la piel relacionados con el sol en un 40%. Esto se debe al alto contenido de licopeno de la sandía.

Nuevo tipo de cirugía puede combatir la obesidad

Un grupo de científicos ha probado con éxito en ratones una nueva técnica quirúrgica que podría llegar a sustituir a las “complicadas” e “invasivas” operaciones de reducción de estómago en humanos, publica hoy la revista británica “Nature”.

Este nuevo procedimiento, desarrollado por expertos del Vanderbilt University Medical Center de Nashville (EE.UU.), consiste en desviar flujo de bilis hacia la parte final del intestino delgado -el íleon-.

El resultado sobre la pérdida de peso en roedores obesos es comparable al que ofrecen métodos más tradicionales, como la gastrectomía vertical o la cirugía bariátrica.

En esta última, que requiere una mínima incisión al ser por vía laparoscópica, se usan corchetes quirúrgicos para reducir el estómago del paciente, que se une a un asa de intestino delgado mediante el denominado by-pass gástrico.

Por contra, la gastrectomía vertical extirpa hasta el 90 por ciento del estómago del paciente y el órgano queda reducido a una especie de conducto con una capacidad de absorción aproximada de 50 a 60 gramos.

En ambos casos, el resultado es que el paciente come menos y, al mismo tiempo, absorbe menos del alimento que ha ingerido, por lo que figuran entre los métodos quirúrgicos “más efectivos” para lograr “una pérdida de peso duradera” y “revertir los síntomas de la diabetes en humanos”, apuntaron los autores de la citada investigación, con el experto Naji Abumrad a la cabeza.

Estudios anteriores, recuerdan, también han demostrado que los ácidos biliares potencian los “efectos metabólicos positivos” que generan los by-pass gástricos.

Teniendo en cuenta este conocimiento, Abumrad y sus colegas conectaron la vesícula biliar de ratones obesos a diferentes partes del intestino delgado y compararon después los “beneficios metabólicos” que tuvo esta intervención con los de un by-pass durante un periodo de hasta ocho semanas.

Los expertos descubrieron que la simple inyección de flujo de ácido biliar en el íleo es suficiente para obtener efectos similares a los que generan “procedimientos quirúrgicos tradicionales más complicados”.

Al parecer, esos efectos son consecuencia de una reducción en la absorción de grasa en el intestino delgado y a cambios en la microbiota o flora intestinal, según el estudio.

Aunque este nuevo procedimiento es “menos invasivo” y más sencillo desde el punto de vista técnico, los autores advierten de que su seguridad y eficacia a largo plazo no han sido aún determinados.

Además, sostienen, esta técnica podría ser inviable para pacientes obesos o diabéticos cuyas vesículas biliares han sido extirpadas para combatir los cálculos biliares.

También es aún pronto para conocer con exactitud hasta qué punto esta nueva intervención quirúrgica es reversible.

Fuente: nacion.com

¿Por qué el mal de Alzheimer afecta más a las mujeres?

Casi dos tercios de los pacientes de Alzheimer en Estados Unidos son mujeres y algunos expertos se preguntan si se debe a la suposición prevaleciente de que tienden a vivir más que los varones. Descubrir las causas podría facilitar el tratamiento o prevención de la enfermedad.

¿Qué otros factores pueden aumentar el riesgo para las mujeres? ¿Podrían ser genéticos? ¿Diferencias biológicas en el proceso de envejecimiento de las mujeres? ¿O particularidades de su estilo de vida?

Las investigaciones indican que un gen vinculado con la enfermedad de Alzheimer ejerce mayor impacto sobre las mujeres que sobre los varones.

“Hay suficientes interrogantes biológicos que apuntan a un mayor riesgo en las mujeres que debemos investigar y descifrar”, afirmó María Carrillo, directora científica de la Asociación Alzheimer.

El mes pasado, la asociación reunió a 15 científicos prominentes para preguntar qué se sabe acerca del riesgo de dicha enfermedad en las mujeres. Carrillo dijo que planea investigar financiación para estudiar la cuestión. “Hay mucho que no se comprende ni se sabe”, afirmó. “Es hora de hacer algo al respecto”.

Un informe reciente de la Asociación Alzheimer calculó que a los 65 años, las mujeres tienen una posibilidad entre seis de contraer Alzheimer durante el resto de sus vidas, en comparación de 1 sobre 11 entre los varones.

La cuestión es determinar en qué medida la disparidad se debe a la mayor longevidad de las mujeres.

“Es cierto que la edad es el mayor factor de riesgo para contraer la enfermedad de Alzheimer”, afirmó Roberta Díaz Brinton, profesora en la Universidad del Sur de California, quien presentó datos sobre diferencias entre los sexos en una reunión de los Institutos Nacionales de Salud este año, pero agregó que “en promedio, las mujeres viven cuatro o cinco años más que los varones y sabemos que Alzheimer es una enfermedad que comienza 20 años antes del diagnóstico” debido a que el deterioro celular avanza paulatinamente sin ser detectado.

Brinton investiga si la menopausia puede ser un factor que deja vulnerables a determinadas mujeres.

Sea como fuere que comienza, hay algunas evidencias de que, una vez que se diagnostica Alzheimer, las mujeres pueden empeorar más rápidamente. Los escaneos indican un encogimiento más rápido de determinadas áreas cerebrales.

Sin embargo, la investigación genética ofrece las evidencias más notables de la diferencia entre los sexos.

Investigadores de la Universidad de Stanford analizaron los registros de más de 8.000 personas para detectar una forma de un gen llamado ApoE-, que se sabe aumenta el riesgo de Alzheimer.

Las mujeres que tienen una copia de esa variante genética tienen el doble de probabilidad de contraer la enfermedad que las mujeres sin el gen, mientras el riesgo entre los varones apenas aumenta, reportó el año pasado el doctor Michael Greicius de Stanford.

No se sabe por qué. Brinton conjetura que puede ser la forma en que el gen interactúa con el estrógeno.

Fuente: elnuevoherald.com

Consumir demasiadas grasas trans hacen perder la memoria

donas grasas trans perdida de memoria

Las grasas trans pueden tener un impacto negativo con la memoria. Según un estudio de la Universidad de California-San Diego (EEUU) el consumo elevado de estos ácidos grasos trans, utilizados habitualmente en los alimentos procesados para mejorar su sabor, textura y duración, causa un deterioro de las funciones relacionadas con la memoria en hombres de 45 años o menos. El estudio se publica en PLoS ONE .

Mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión, diabetes, obesidad… y ahora deterioro cognitivo. Tras analizar a 1.018 hombres sanos y activos, el trabajo ha visto que aquellos consumieron mayores cantidades de grasas trans mostraron un peor rendimiento en una prueba de memoria. Además, la asociación se mantuvo incluso después de tener en cuenta factores como la edad, la educación, el grupo étnico y la depresión, divulgó el ABC de España.

“Desde el punto de vista de la salud, el consumo de grasas trans se ha relacionado con el sobrepeso y la enfermedad cardíaca. Yo les digo a mis pacientes que mientras que las grasas trans aumentan la vida útil de los alimentos, reducen la vida de las personas”, señala Beatrice Golomb, autora principal.

Prueba de memoria

El equipo de Golomb estudió un grupo de adultos que no habían sido diagnosticados con enfermedades del corazón. Todos los participantes completaron un cuestionario dietético, a partir del cual se estimó el consumo de grasas trans de los participantes. Para evaluar la memoria, los voluntarios realizaron una prueba de memoria, que consistía en que, tras mostrarles serie de 104 tarjetas, éstos tenían que indicar si cada palabra era nueva o estaba duplicada.

Los resultados mostraron que, entre los varones menores de 45 años de edad, aquellos que comían mayor cantidad de grasas trans tenían un peor rendimiento en la prueba de memoria. De hecho, cada gramo adicional de consumo diario de grasas trans se asociaba con una pérdida de 0,76 palabras en los test de memoria.

Así por ejemplo, aquellos que consumían la mayor cantidad de grasas trans recordaban 11 palabras menos (una reducción de más del 10%) que los adultos que comían menos. (El número medio de palabras recordadas correctamente era 86).

Cada gramo adicional de consumo diario de grasas trans se asociaba con una pérdida de 0,76 palabras en los test de memoria

Las grasas trans industriales son productos producidos artificialmente para convertir los aceites líquidos en sólidos a temperatura ambiente y extender la vida útil de los alimentos. Se pueden encontrar en margarinas, comidas rápidas, bollería industrial, bocadillos, pizza congeladas, cremas para café y algunas pastas refrigeradas.

En EEUU, la Agencia Alimentaria de Estados Unidos (FDA) considera que las grasas artificiales trans son una amenaza para la salud pública y prohibirá su uso de manera gradual en un período de tres años. Los aceites parcialmente hidrogenados, una fuente de grasas ‘trans’ artificiales en comida procesada, no serán reconocidos generalmente como seguras , informa la FDA.

Las grasas trans , responsables del colesterol “malo”, desaparecerán de los alimentos procesados casi en su totalidad, una medida con la que la FDA espera reducir las enfermedades coronarias y la obesidad en EEUU. Las grasas trans se producen al inyectar hidrógeno a aceites vegetales y son consideradas incluso más perjudiciales que los ácidos grasos saturados. En Europa, solo unos pocos países -Dinamarca, Austria, Suiza e Islandia – han obligado a la industria a limitar la cantidad de ácidos grasos trans utilizada en los alimentos, pero la mayoría de los países todavía dependen de que los fabricantes de alimentos reduzcan voluntariamente el contenido de ácidos grasos trans de sus productos. La única forma de limitar el consumo de ácidos grasos trans es exigiendo un etiquetado más claro de los alimentos.

Fuente: eluniversal.com

Lo que quizás no sabes de los productos “light” o bajos en grasa

¿Cuando recorres los pasillos del supermercado te tomas un tiempo para escoger el producto de la marca que sea más baja en grasa?

Y después, ya en casa, al abrir la nevera -frigorífico o heladera- y sacar el aderezo para la ensalada, no tienes ningún cargo de conciencia al esparcirlo con generosidad, justamente porque es bajo en grasa, así que no hay ningún problema.

Pero, ¿estás seguro de que eso es así?

Expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, el Instituto Culinario de Estados Unidos y la publicación médica WebMD aclaran algunos aspectos que no siempre se toman en consideración con respecto a este tipo de alimentos.

  • Bajo en grasa no quiere decir saludable

La comida que se vende como baja en grasa o libre de esa sustancia, suele tener en su composición mayores cantidades de sal, azúcar y almidónque los mismos productos que tienen los componentes regulares.

Esto ocurre porque, cuando la grasa del producto se reduce, también se pierde parte del sabor. Por esta razón, y para compensar, se añaden otras sustancias como sal y azúcar.

Es por eso que una menor cantidad de grasa no implica que el producto sea más saludable.

  • Una dieta con alimentos bajos en grasa no es más efectiva

Estudios clínicos han demostrado que seguir un régimen alimenticio con estas características no facilita deshacerse de esos kilos adicionales que nos torturan o mantenerse después de haberlos perdido.

De hecho, algunas de esas investigaciones revelan que quienes realizan una dieta incluyendo una cantidad de grasa moderada o incluso elevada pierden tanto peso -o en ocasiones más- que quienes recurren a dietas bajas en grasa.

También vale la pena considerar que este tipo de régimen, de hecho, puede aumentar los triglicéridosy disminuir el colesterol bueno.

  • Consumir productos bajos en grasa no te dejará kilos de más

Lo que cuenta en lo que respecta al aumento de peso son las calorías, no el grupo al que pertenecen los alimentos.

Así que no importa si se comen o se toman productos bajos en grasa, pueden incrementar tu peso tanto como los carbohidratos o las proteínas si se excede el número de calorías recomendadas.

Por ejemplo, las bebidas dulces -como limonadas, sodas o cualquier otra con edulcorante- no tienen nada de grasa y, sin embargo, contribuyen significativamente al sobrepeso.

  • Como es bajo en grasa, ¡puedo comer todo lo que quiera!

No. Las porciones -y la cantidad de veces que repitas- puede hacer una gran diferencia.

Y si no estás convencido, saca esta cuenta: ese delicioso helado de chocolate bajo en grasa que te espera en casa y en el que has estado pensando todo el día tiene 3 gramos de grasa que contienen 250 calorías por porción.

Si te sirves tres veces, ¿cuánto terminas consumiendo? 9 gramos y 750 calorías.

Tomando en cuenta lo anterior, quizás es preferible comer una sola porción del helado regular para evitar las calorías y el azúcar adicional de la versión baja en grasa.

Así que…

  • En vez de pensar en comer bajo en grasa, puedes enfocarte en “buena grasa”

Con respecto a este punto, el tipo de grasa que se ingiera puede ser más importante que la cantidad.

Las que pueden consumirse sin mayor problema son las no saturadas, que contribuyen a disminuir el colesterol malo en la sangre y a incrementar el bueno.

A este grupo pertenecen alimentos como el atún, las sardinas, el salmón, los frutos secos, el aceite de olvida y algunos vegetales, como el aguacate o la palta.

Fuente: bbc.com

Una forma de vitamina B3 reduce el riesgo de cáncer de piel

Tomar cotidianamente una forma de vitamina B3, la nicotinamida, redujo un 23% la incidencia de los cánceres de piel que no son melanomas en personas de alto riesgo, según un ensayo clínico.

Los resultados de este estudio realizado en Australia, que serán presentados a fin de mayo en la conferencia anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica en Chicago, tienen el potencial de disminuir la frecuencia y los costos de esta forma de cáncer más común en las personas de piel clara, consideraron los investigadores.

Menos frecuentes, los melanomas son una forma más grave de cáncer de piel, que no fueron objeto de esta investigación.

La nicotinamida no presenta riesgos, es de bajo costo y puede comprarse sin receta médica.

“Es la primera evidencia sólida de que es posible reducir los cánceres de la piel con una simple vitamina junto con una buena protección solar”, indicó durante una conferencia de prensa telefónica Diona Damian, profesora de dermatología en Sydney, Australia, que realizó este ensayo clínico.

“Esperamos que estos resultados tengan una aplicación clínica inmediata”, afirmó, subrayando “que las personas con alto riesgo de desarrollar un cáncer de piel deberán continuar con un seguimiento de su dermatólogo”.

El estudio involucró a 386 pacientes que habían sido diagnosticadas con al menos dos cánceres de piel, en el curso de los cinco años anteriores, considerados de alto riesgo.

La mitad tomó 500 miligramos por día de nicotinamida durante un año y la otra mitad un placebo.

Al final del ese período, el grupo tratado con nicotinamida mostró un 23% menos de cáncer de piel. Seis meses después de haber suspendido la toma de esta vitamina, el riesgo era el mismo en los dos grupos, precisó Damian.

Los rayos ultravioletas del sol dañan el ADN y suprimen el sistema inmunitario de la piel que ayuda a eliminar las células afectadas antes que se conviertan en cancerígenas, explican los investigadores.

En Estados Unidos, alrededor de cinco millones de personas son tratadas anualmente por un cáncer de piel que no es un melanoma.

Fuente: gacetamercantil.com