¡Quién Tuviera Dos Alas!

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¿Quién tuviera dos alas para el vuelo?

Esta tarde, en la cumbre, casi las he tenido.
Desde aquí veo el mar, tan azul, tan dormido,
que si no fuera un mar, ¡Bien sería otro cielo!…

Alfredo Espino…

Las alas que todo salvadoreño desea son para volar lejos de esta zona tan afectada por la criminalidad, falta de agua, el valle de las hamacas que  ahora se ha convertido en el valle de la muerte, somos la segunda ciudad más violeta del planeta; la muerte en este 2016 nos arrebata a más de 26 personas diarias, pareciera que estamos sin amparo ni esperanza en el tema de seguridad.

Los políticos  trabajan con empeño en algo que pareciera un largo y macabro sueño, sin apoyo de las instituciones competentes no les queda más que seguir sufriendo en soledad y seguir siendo ante la ciudadanía reverentes; la falta de herramientas y apoyo les tiene a ellos y a nosotros en un mismo hoyo, las masacres están a la orden del día y los entierros son más comunes que la misma quesadilla.

Las alas que todos anhelamos son para volar de esta situación tan difícil que afrontamos a diario, donde los malos son los buenos y los buenos son los malos, donde los corruptos viven en libertad y le gente buena en cautiverio; donde los grandes pisotean a los chicos  y los chicos no quieren ser como los grandes, los valores están en el olvido y la malcriadeza esta golpeando más fuerte que un martillo.

Los problemas de hoy serán las consecuencias de mañana, los jóvenes desentendidos de hoy serán las víctimas de mañana, es por ello que las alas que todos necesitamos serán para elevar vuelo en nuestra propio y sagrado territorio llamado El Salvador. NO cerremos la puerta a las posibilidades, no ignores que aunque podamos estar en el suelo Dios es nuestro ayudador.

Las alas que hoy necesitas serán un regalo de Dios por medio de tu nuevo nacimiento, de esto no te miento; miles de personas en el mundo disfrutan de esa bendición de tener ahora en ellos un nuevo corazón, la formula es bien sencilla con ella terminará esta pesadilla, invoca el nombre de Jesús reconociendo su muerte en la cruz y resurrección y de la nada tendrás en ti un nuevo corazón.

¡Quién tuviera dos alas!…

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