Oposición asumirá mayoría parlamentaria en Venezuela

La oposición de Venezuela se preparaba el martes para asumir la mayoría calificada de la Asamblea Nacional, en medio de una creciente confrontación política luego de que el “chavismo” gobernante perdiera el control del poder legislativo por primera vez en 16 años.

La juramentación se realizará días después de que el máximo tribunal del país ordenara suspender la proclamación de cuatro diputados electos -entre ellos, tres opositores- poniendo en entredicho la mayoría de dos tercios lograda por la oposición y con cuyas prerrogativas podría implementar cambios de fondo.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha desafiado la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) tachándola de “inconstitucional”, y prometió que sus 112 diputados electos tomarán posesión.

Los nuevos legisladores empezaron a llegar desde temprano a la sede del Poder Legislativo en el centro de la capital, tras marchar un corto trecho acompañados por cientos de seguidores a pocas cuadras de dónde se reunían simpatizantes del chavismo.

El hemiciclo central ya mostraba una nueva imagen: una foto de gran tamaño del líder socialista Hugo Chávez que adornaba las sesiones desde su muerte en 2013 había sido removida.

“Vinimos a celebrar que Venezuela está de fiesta. Hoy regresa la democracia a nuestro país”, dijo Milagros Hernández, un ama de casa de 58 años, durante la llegada de los diputados.

La ceremonia preocupaba a algunos analistas que veían como probable un choque entre grupos opositores y del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), pero el fuerte resguardo de uniformados y un cambio de última hora de la ruta de la marcha oficialista distendió los ánimos.

Algunas pintadas en las calles desafiaban a los opositores. “Territorio chavista, no se equivoquen”, se leía en paredes aledañas a la Asamblea.

“Tienen que respetar las decisiones de la justicia. Si empiezan irrespetando la legalidad, estamos mal”, afirmó Jesús Hurtado, un jubilado de 68 años en la Plaza Bolívar, bastión del chavismo, refiriéndose a la decisión judicial que deja en un limbo a cuatro diputados electos.

La oposición ha denunciado las impugnaciones de diputados como un intento de “golpe de Estado judicial”.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusó a sus adversarios de haber comprado votos en las parlamentarias de principios de diciembre y atribuyó la derrota a la “guerra económica” que ha exacerbado la inflación y escasez de bienes y que tiene como fin sembrar el caos para luego desbancarlo.

Henry Ramos, abogado de 72 años, de discurso frontal y polémico, reemplazará en la presidencia de la Asamblea a Diosdado Cabello, número dos del chavismo.

La oposición ha dicho que el primer punto en agenda de la nueva Asamblea, de 167 escaños, será una Ley de Amnistía que buscará liberar a decenas de quienes consideran “presos políticos”, a pesar de la negativa de Maduro.

MAYORÍA CALIFICADA EN RIESGO

A pesar de que la bancada opositora sólo necesita la mayoría simple para aprobar una Ley de Amnistía, requiere los dos tercios -en duda- para promulgar o modificar leyes orgánicas, convocar a una Asamblea Constituyente y nombrar a los integrantes de los otros poderes públicos.

De prosperar todas las impugnaciones oficialistas, se podría ordenar la repetición de los comicios en las circunscripciones en disputa, donde la oposición conquistó nueve diputados y el oficialismo, uno.

Pero, según expertos, no sólo la mayoría calificada de la oposición está en riesgo: si los diputados impugnados se juramentan el martes, las decisiones que tome la nueva Asamblea serían nulas por la constitución irregular de ese poder público.

“Viciaría de nulidad todas las decisiones que se tomen”, dijo Luis Martínez, ex presidente de la Sala Electoral del máximo ente judicial del país, el TSJ.

Por otra parte, el presidente aprovechó los últimos días de sus poderes para legislar, y sancionó normas que le faciliten el accesos a los recursos públicos sin necesidad de pasar por la Asamblea, que ha prometido vigilar más de cerca el gasto.

 

Fuente: Reuters