La Democracia y los Gobiernos Municipales

william martinezLa democracia, a nuestra forma de ver, es un ordenamiento político en donde aquellos representantes del pueblo siendo ellos, SERVIDORES PUBLICOS realizan actividades propias del quehacer político en función de las mayorías y en beneficio de estas.

Algunos autores conceptualizan la democracia de diferentes formas pero, desde el punto de vista de quien elige, lo que se espera es justamente que aquellos que fueron elegidos, realicen todas las obras necesarias para mejorar la vida del hombre común quien es el que finalmente otorga dicho poder, para bien  no solo de  la vida individual sino de toda la colectividad.-

Un ordenamiento democrático en una nación es importante y hasta ahora, a pesar de todas las debilidades que este ordenamiento político pueda tener, no se tiene otro que lo supere. Es un concepto que nació hace más de dos mil años pero que ha resultado ser el mejor ordenamiento político y social que el ser humano pudo idear para llevar a bien las relaciones con otros hombres en vista que es  un ser que necesita de vivir en sociedad para su supervivencia.-

Entender lo anterior, requiere de cierto grado de sabiduría de quien elige y de quien es elegido pero además de ello, requiere que el que ha sido elegido tenga un conjunto de cualidades que le permitan desarrollar su cargo de la mejor manera. Dentro de estas cualidades se requiere que el servidor público conozca de las actividades que realizará, conozca al menos en términos generales, de los recursos  que cuenta pero más aún, que esté imbuido de valores y principios que lo lleven a una feliz realización de su gestión pública como servidor del pueblo.-

Además de lo anterior, el servidor público debe de tener una política permanente de puertas abiertas en vista que las necesidades de la población van cambiando y se debe de tener el cuidado de estar al día con estas necesidades para mantener alternativas de  solución de sus problemas.

En El Salvador, existen muy pocos dirigentes de gobiernos municipales que se acercan a esas características en vista que ante todo, priva un interés particular sino partidario, antes que el mejoramiento de la vida del conglomerado. Es por eso que cada vez es menos, la concurrencia a las urnas electorales ya que la población no se ve reflejada en ellos, la población desea ver en los candidatos electorales la personificación de sus principios y valores pero además, la personificación de un cambio que traerá  una vida mejor.-

La población debe de tener la plena confianza  que la persona que va a elegir sea un funcionario público que asegurará el bien para todos pero, tal seguridad no le nace al elector por sí sola, depende en toda su dimensión, de la capacidad que tenga el candidato de ganarse esa confianza  y en esa medida, el mejor candidato que puede haber, es el que sale de las entrañas del mismo elector. Es aquel, que el mismo elector promueve.-

El nuevo gobierno municipal de Santa Ana ha encontrado algunos tropiezos en el primer mes de su gestión precisamente porque no hemos entendido  los vaivenes del juego democrático. Algunos ex funcionarios municipales pareciera que entienden la democracia como sinónimo de  “enfrentamiento” cuando la democracia es precisamente lo contrario.

Cuando un funcionario entra a laborar a una institución pública por medio de un nombramiento político debe entender desde el principio, que así como inicia  así  también termina. La continuidad de su cargo no depende solamente de su buen desempeño sino también, de la buena labor que haga quien realmente es el que conduce toda la actividad pública llámese presidente o alcalde.

Por lo anterior, en países en donde se vive una verdadera democracia, los  funcionarios públicos  después de una elección, no esperan a ser despedidos ni mucho menos se aferran a un cargo sino por el contrario, ellos presentan su renuncia al nuevo alcalde o presidente por ser éste, el principal responsable de toda la gestión pública y por ello requiere de actores de su absoluta confianza. Cuando esto ocurre este nuevo funcionario recién electo, suele remover del cargo a algunos, no a todos y a veces, no remueve a nadie pero, resulta de mucho valor ético que los viejos funcionarios ofrezcan su cargo al nuevo responsable. Esos son unos de los actos más sabios de vivir en democracia precisamente porque   la democracia, exige  alternabilidad en la gestión pública.

En nuestro país y particularmente en nuestra querida Santa Ana, la muestra pública de estos valores éticos aún se espera. La esperaremos quien sabe por cuánto tiempo y es por eso que dijimos al principio que el andar en democracia requiere de mucha sabiduría. Todo esto sucede porque pareciera que “democracia” sigue siendo para algunos el insulto, el conflicto, el arrebato, la colocación de parlantes a excesivo volumen  Lo cual, ilusamente quiere ser aprovechado por exfuncionarios que en su momento, no atendieron a nadie y hoy aparecen en los pasillos de nuestra alcaldía conversando con todos.

Nadie saldrá beneficiado de lo anterior, Nadie. Aún si algunos lograran beneficiarse por medio de recursos legales manteniendo su cargo, lo más probable es que el conflicto continuaría en vista que el reinstalo de unos desfavorecería a los recién nombrados evitando así, la conciliación retrasando quien sabe por cuánto tiempo,  la razón de ser del gobierno municipal, que es la búsqueda de  bienestar de las mayorías.  Lo único que damos a conocer con estas actitudes es que seguimos viviendo en la década de los ochentas en donde todo se hacía por la fuerza pero, quizá en ese momento había alguna validez porque estaba de por medio una guerra civil pero ahora, son otros tiempos que dejarán atrás,  algún día, a estas tristes actitudes que nos hacen quedar muy mal sobre todo ante la comunidad internacional.

Todos tenemos derecho a expresar libremente nuestras demandas, todos tenemos derecho a reclamar lo que nos pertenece y a reivindicar lo perdido pero eso es, cuando de verdad nos pertenece y no aquello que queremos conservar por la fuerza.-

Cuando se quiere solucionar un problema, aun queriendo, a veces, resulta bastante difícil. En este caso, la percepción es que ni siquiera se desea arreglarlo. Falta mucho por recorrer pero ojalá un día se actúe con cordura en estos casos.-