El campo de concentración que se convertirá en un hotel de lujo

En el Mar Adriático, en la entrada de las Bocas de Kotor se encuentra Lastavika, una pequeña isla popularmente conocida como Mamula, de tan solo 200 metros de diámetro perteneciente a Montenegro. Tiene un pasado militar, uno siniestro y ahora, después de más de 70 años, una constructora quiere que tenga un futuro turístico.

A apenas seis kilómetros de la costa montenegrina, ese pedazo de tierra es conocida bajo su nombre informal por el general austro-húngaro Lazar Mamula, quien a mediados del siglo XIX ordenó la construcción de un fuerte que protegiera esa entrada clave al imperio. Pero también fue utilizado por el dictador Benito Mussolini como campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. El ex fuerte, convertido en prisión, se hizo famoso al poco tiempo por las crueldades y torturas a las que eran sometidas los prisioneros allí dentro.
Así quedará el Mamula, la isla donde funcionó un campo de concentración.
Las habitaciones del hotel Mamula, que promete ser “el mejor del Mediterráneo”, según el presidente de la constructora Orascom.
El resort de lujo contará con lugares para la relajación.
Una pequeña y exclusiva playa podrá ser disfrutada por los comensales que podrán bañarse en el Mar Adriático.
La entrada al hotel Mamula.
Uno de los restaurantes de Mamula rodeará lo que eran las prisiones del campo de concentración dispuesto por Benito Mussolini.
Otra imagen de cómo quedará Mamula.
El render fue realizado por Salt & Water, diseño de arquitectura de vanguardia en Europa.
La vista a la Bocas de Kotor es una de las máximas maravillas que ofrece el Adriático.
Los huéspedes podrán llegar a Mamula en sus propios yates. Contarán con amarre propio. El hotel también dispondrá de un servicio de taxis acuáticos.
Otra de la vistas de cómo quedará el hotel Mamula.
Otra de las zonas de confort de Mamula.
Promete ser el mejor hotel del Mediterráneo. No se sabe qué costo tendrá la estadía.
Esta semana -pese a las protestas- el Parlamento de Montenegro dio el visto bueno para que la constructora Orascom lleve adelante allí su proyecto para convertir el fuerte en un resort de superlujo, según consignó la revista Forbes. “Crearemos un museo con el mejor restaurante y el mejor hotel del Mediterráneo”, señaló el presidente de la compañía Samih Saviris.
La polémica surgió a raíz de la intención de la empresa de transformar en parte el lugar convirtiéndolo en un lugar de relax y diversión, en lugar de mantener su tenebrosa historia guardada entre sus sólidos muros. Para contrarrestar las quejas, Orascom prometió destinar un lugar a la memoria de los cientos de prisioneros que allí murieron torturados.
Actualmente la isla es visitada por decenas de turistas cada día, como parte de un recorrido cultural obligado de las costas montenegrinas. Cada uno de ellos recorre la fortificación y conoce las celdas que aún se mantienen intactas. El lugar es patrimonio cultural de Montenegro y sólo el Parlamento podía permitir que fuera destinado a otro tipo de actividad.
Fuente: Infobae