Condenan a 25 y 20 años de prisión a cinco pandilleros de la MS por homicidio

Santa Ana. Fiscales de la Unidad de Vida de esta sede fiscal, logro que se les decretara penas de 25 y 20 años de cárcel a cinco pandilleros activos de la MS, por los delitos de homicidio agravado en perjuicio de Ricardo Ernesto Rivera Rivera, explico el jefe de la unidad Carlos Godoy.

Los sujetos son Rufino Antonio Rivera Godoy, (a) “Sparki”; Arnoldo Antonio Martínez Rodríguez, (a) “Chino”; Misael Antonio Cortez Santana, (a) “Black o Santana”; Salvador Adalberto Salguero, (a) “Chamba”, y Santiago Melquisideth García Samayoa, (a) “El Abuelo”;  a quienes el Juez Segundo de Sentencia de Santa Ana, les evaluó la evidencia presentada por el fiscal del caso, durante la vista pública el pasado 20 de marzo del presente año,  entre las cuales están  documental, pericial; y del testimonio de un testigo protegido, les condeno al primero a una pena  de 25 años y al resto les impuso una condena de 20 años de prisión por homicidio Agravado.

Los hechos ocurrieron el 07 de octubre del 2013, en predio cultivado de maicillo, ubicado al costado oriente de colonia Orellana, del municipio de Chalchuapa ene l departamento de Santa Ana, aproximadamente a las 11:00 de la mañana, cuando los cinco imputados, más tres sujetos no identificados, y un noveno identificado como “el pollo”, quien resulto ser menor de edad al ser capturado, perseguían a la víctima por un campo cultivado con maicillo.

La relación de los hechos detalla que Rivera Rivera en su afán de huir de sus perseguidores se introdujo en un campo de macillo, pero que ya estando dentro de este se cayó al suelo, por lo de inmediato le dieron alcance los imputados, quienes lo rodearon, y le decían hoy te vamos a matar por “bocón, cule…, marica”, inmediatamente después “Sparki” y “el Pollo (este último menor de edad) quienes portaban un arma de fuego cada uno, le empezaron a disparar.

Mientras que el resto de sujetos se burlaban de la víctima e insultándolo a la vez, incluso los que no tenían armas les decían a los que disparaban, “dale otro” “dale otro”,  “remátalo”, luego todos se dieron a la fuga.