28 años de la firma de los acuerdo de paz

Este 16 de enero se conmemoran 28 años de la firma de los Acuerdos de Paz, que le dieron fin a la conflicto armado en El Salvador que comenzó en el año 1980.

Desde 1989, se gestaron varias reuniones entre Gobierno y las facciones de la guerrilla que componían el FMLN, para llegar a un cese al fuego definitivo; el acuerdo fue sellado en el castillo de Chapultepec, México en 1992.

Las primeras negociaciones entre gobierno y guerrilla fueron acercamientos al diálogo, sin obtener verdaderos acuerdos que derivasen en el fin del conflicto. Tras varias rondas de negociación, el número de víctimas seguía creciendo y la polarización política dificultaba la finalización pacífica del conflicto. En 1989, tras la intervención de Naciones Unidas, se iniciaron negociaciones que arrojaron acuerdos concretos para la salida consensuada al conflicto. Se nombraron comisiones negociadoras por ambas partes y se estableció una agenda para tratar los puntos álgidos por resolver. Como resultado de la negociación, se produjeron varios acuerdos y modificaciones de la Constitución de la República, que permitieron que ambas partes cedieran hasta lograr un consenso, en parte forzados por factores internos y externos que influyeron en las decisiones.

El documento final de los acuerdos se dividió en 9 capítulos que abarcan 5 áreas fundamentales: modificación de las Fuerzas Armadas, creación de la Policía Nacional Civil, modificaciones al sistema judicial y a la defensa de los Derechos Humanos, modificación en el sistema electoral y adopción de medidas en el campo económico y social. El cumplimiento de los acuerdos se dio bajo la tutela de una misión especial de Naciones Unidas, la cual dio un finiquito tras 3 años de gestión.

La guerra civil salvadoreña de 1981, fue el conflicto bélico interno ocurrido en el país centroamericano en el que se enfrentaron las Fuerzas Armadas de El Salvador cumpliendo su rol constitucional de la defensa de la soberanía del Estado y las fuerzas insurgentes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El conflicto nunca fue declarado en forma oficial, pero se considera usualmente que se desarrolló entre el 10 de enero de 1981 y el 16 de enero de 1992, cuando se firmaron los “acuerdos de Chapultepec” en la Ciudad de México, 9​ aunque el país vivió un ambiente político y social tenso durante la década de 1970.

El número de víctimas de esta confrontación armada ha sido calculado en más de 70000 muertos y 8000 desaparecidos.​ El conflicto concluyó, luego de un proceso de diálogo entre las partes, con la firma de un acuerdo de paz, que permitió la desmovilización de las fuerzas guerrilleras y su incorporación a la vida política del país.

Las primeras elecciones después de la guerra se realizaron en 1994 pero fue hasta el año 2009 cuando el FMLN llegó al gobierno del país centroamericano por la vía de las urnas.

La guerra civil de El Salvador se desarrolló entre 1980 y 1992, como consecuencia de la violencia entre el gobierno derechista y la oposición izquierdista que venía generándose desde la década de los años 70. El conflicto llegó a su punto álgido con las masacres ocurridas a orillas del Río Sumpul en Chalatenango (1980) o  la vivida en los cantones El Mozote, Los Toriles y La Joya del departamento de Morazán (1981).

También con el asesinato del entonces arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero, en 1980 (declarado santo por la Iglesia Católica en 2018), así como la masacre de 6 sacerdotes jesuitas y dos colaboradoras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas en 1989.

Tras cumplir compromisos, las partes involucradas en el conflicto fueron convocadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec el 16 de enero de 1992 en el Castillo de Chapultepec, Ciudad de México, México.

El gobierno del Presidente Nahib Bukele no a tomado en cuenta este acontecimiento que marco a todo un pais, para unos analistas el no es el hecho de celebrar los acuerdos de paz, si no, mas bien recordar y tomar en cuenta la finalización del conflicto armado que dio paso a la construcción de una sociedad con un rumbo diferente a lo que se vivía antes del conflicto en El Salvador.